sábado. 26.11.2022
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Sebastián Vega: “Ceuta es una ciudad segura, los índices deberían ser mejores pero nadie puede decir que es insegura”

El papel de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ha sido vital durante este año, también el de la Policía Local, que ha permanecido en primera línea de lucha contra el virus. De este trabajo específico, de la lucha contra los actos vandálicos y de la sensación de inseguridad hablamos con el superintendente de la Policía Local en este balance del año.

 

Nadie podía imaginarse al inicio de este año que una pandemia mundial ocuparía todos nuestros esfuerzos. Antes de que el coronavirus se convirtiera en el verdadero protagonista del año ¿qué objetivos se marcaba la Policía Local al inicio de este 2020? ¿se ha podido cumplir alguno?

 

Efectivamente en este año teníamos como metas poder conseguir la renovación parcial de flota de vehículos, la llegada de nuevos uniformes, el hacer concursos de traslado de puestos, pensábamos también que íbamos a tener la oportunidad de que se iniciaran las obras de adaptación del Polifuncional, según el proyecto que ya estaba aprobado y enviado al Gobierno... y bueno pues estas cosas se fueron truncando.

 

Teníamos también otros proyectos como las aspiraciones de poder consolidar los procedimientos que teníamos en marcha, la instrucción de tiro de nuestros policías, seguir con todos los simulacros que nos hicieran operativamente más efectivos... pero esta pandemia ha condicionado la vida de todos y ha hecho que estas cuestiones se hayan retrasado o, en algunos casos, se hayan paralizado como ha sucedido con la reforma del edificio.

 

Llega el mes de marzo, a la mayoría de los españoles nos mandan a casa pero a ustedes les toca estar en primera línea de lucha contra el virus, patrullando las calles de la ciudad ¿qué fue lo más duro de ese periodo?

 

Sinceramente, lo más duro, como para todos los españoles y los ceutíes, fue ver la pérdida de las vidas que sufrimos en ese tiempo.

 

Con respecto al trabajo no podemos considerar que fuera duro porque forma parte de nuestro devenir diario. Nos hizo a todos arrimar el hombro. Muchas de las unidades desaparecieron con su connotación particular que tenían, por ejemplo quienes iban de paisano volvieron a ponerse el uniforme para realizar el servicio, y apoyar así al resto de las unidades en poder llevar a cabo y exigir a los ciudadanos el cumplimiento de las medidas que se habían decretado para controlar la pandemia.

 

Otro punto a valorar muy positivamente ha sido que el hecho de coordinarnos con las otras fuerzas de seguridad nos ha hecho unirnos mucho más, saber más unos de los otros y darnos cuenta, y mostrarle a los ciudadanos, que estamos todos por una Ceuta más segura y por evitar que esta pandemia se expanda.

 

¿Cómo ha sido el comportamiento en Ceuta respecto a esas medidas restrictivas?

 

Yo creo que la tónica general de Ceuta ha sido la misma que en el resto de España. No estamos acostumbrados a este tipo de medidas restrictivas. Al español ya de por si hay que convencerle de forma bastante tajante de aquello que tiene que cumplir, y los números arrojan un incumplimiento bastante importante.

 

Los inicios fueron más duros. Estamos hablando de en torno a 5.800 denuncias que se hicieron durante la primera fase del decreto de alarma frente a las 1.200, 1.300 en esta segunda fase, desde junio. Son números muy importantes, porque estamos hablando de datos que corresponden solo a la policía local.

 

Pero bueno, esa era la realidad de Ceuta en ese momento. El tema de las mascarillas ha sido el de mayor controversia, la gente no estaba mentalizada, no hablamos de corrientes negacionistas, sino de que a la gente le costaba, y aún le cuesta, ponerse la mascarilla.

 

¿Qué sentía cuando veía que, pese a esos incumplimientos, los ciudadanos diariamente salían a homenajearles, como cuerpo en primera línea de lucha contra el virus?

 

Lógicamente un enorme orgullo y satisfacción, pero nunca nos sentimos nosotros poco reconocidos por el ciudadano. Es cierto que el que, lógicamente, no acepta nuestra función y nuestro papel, es el que acaba siendo sancionado, pero el entorno que es el beneficiado de que esa persona no esté incumpliendo las normas, nos lo agradece.

 

En cualquier caso no cabe duda que ha sido un revulsivo y todos estábamos encantados de que los ciudadanos nos reconocieran y nosotros también salíamos a título particular a nuestros balcones para agradecer a los sanitarios y al resto de compañeros que estaban dando lo mejor de si en este periodo.

 

Llegaba la segunda ola, muy cruenta en Ceuta, y con ella unas restricciones diferentes, como el toque de queda. Pese al mismo, hemos visto como se han seguido produciendo actos vandálicos en la ciudad en ese horario en el que se supone que todos debemos estar en casa ¿cómo ha transcurrido el año respecto a los mismos?

 

Los meses de enero, febrero y parte de marzo fueron tremendos. Estamos hablando de una media de unos 40 incidentes mensuales en la calle provocados por incendios a vehículos y contenedores. Es cierto que luego se fue reduciendo de forma drástica, de forma que tenemos una media de 10 incidentes al mes.

 

No deja de ser un número abultado, Ceuta no se merece eso, pero como digo, y he dicho en otras ocasiones, es fundamental la colaboración ciudadana, las barriadas, el entorno de estos menores y no menores los conocen, conocen los causantes y en eso nosotros echamos en falta esa colaboración.

 

Cierto es que estamos en la calle, lo intentamos impedir, montamos operativos y no siempre dan sus frutos, pero hace poco tuvimos la fortuna de coger a uno e esos incendiarios que fue puesto ante la autoridad judicial que es quien finalmente dictamina cuál es el destino de esa persona.

 

Pero como digo a pesar de nuestras presencia y del toque de queda sigue habiendo vándalos que ponen en riesgo al resto de la población por dos motivos: primero, porque ese incendio puede derivar a otro mayor que pueda poner en peligro la vida de gente, y segundo, porque estamos condenando o fijando un recurso como son los bomberos a un sitio que nos pudiera poner en dificultades a la hora de apoyar otro incidente más serio que pusiera en riesgo la vida de personas.

 

¿Es Ceuta una ciudad segura? Se lo pregunto porque ya sabe que hay diferentes percepciones sobre esto y me gustaría que nos lo aclarara usted que tiene los datos objetivos.

 

Es una ciudad segura, lo que es cierto que los índices deberían ser mejores pero nadie puede decir que está viviendo en una ciudad insegura, a pesar de algún tipo de incidente que pudiera dar esa impresión.

 

En la mente de todos, de las tres fuerzas y cuerpos de seguridad, está mejorar nuestra capacidad de reacción y nuestra presencia en la calle pero, si me pregunta por una evaluación genérica, yo digo plenamente convencido que Ceuta es una ciudad segura.

 

¿Cuáles son los delitos más habituales que se producen en nuestra ciudad o los incidentes a los que tienen que hacer frente?

 

Realmente quien colecciona toda esa información y la procesa en indices delincuenciales es el Cuerpo Nacional de Policía, que es a sobre quien finalizan todo ese tipo de denuncias. Las nuestras son principalmente accidentes de tráfico, de algún tipo de hurto, de alguna pelea, pero el tema de delitos está el Cuerpo Nacional de Policía que es quien podría dar cifras más exactas.

 

Vamos a mirar ya al futuro, de cara a 2021 ¿cree que se podrán cumplir algunos de los objetivos que este año han quedado en el tintero o prefiere ser prudente?

 

La prudencia no está reñida con la ambición. La ambición nuestra es consolidar la adquisición de los vehículos y la renovación de la flota, no solo con los vehículos ya comprados, si no ampliar el número mediante el proceso de adquisición. También queremos consolidar el modelo del vestuario, cómo le va a llegar a cada uno de los funcionarios su vestuario a través de un sistema de puntos, bastante novedoso pero bastante eficaz. Otro de los puntos clave será la remodelación del edificio, comenzando por el acceso al mismo, donde queremos darle mayor seguridad al policía que realiza el control de acceso. También querríamos seguir con la consolidación de esos concursos de traslados para que los policías puedan cubrir sus expectativas para ir a distintas unidades, crear tercer grupo de la UIR, que nos permitirá más flexibilidad y una respuesta más efectiva en la calle y llevaremos a cabo la finalización del proceso selectivo sobre las nueve plazas de policía y su incorporación a la plantilla.

 

Esos son los objetivos que, sin ser muy ambiciosos, sí es algo que cubriría de forma satisfactoria las expectativas que tenemos sobre el año 2021.

 

Finalmente, y esta es una pregunta que hemos hecho a todos los que han ido pasando por este balance, me gustaría saber si es optimista de cara al próximo año.

 

Sinceramente, espero como todos los españoles, que esto mejore, porque es mucho lo que se está quedando en el camino, principalmente la vida de nuestros compatriotas, pero además puestos de trabajo, seguridad económica de muchas familias... yo espero y deseo que con la llegada de la vacuna los daños que esta haciendo y las restricciones a las que nos ha sometido la pandemia se reduzcan o se eliminen totalmente.

 

Y bueno, pues mis mejores deseos para Ceuta y para España que son quienes marcan nuestros anhelos y nuestras ganas de servir.

 

 

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