miércoles. 28.09.2022
100 AÑOS DE LA LEGIÓN

El Encuentro y La Legión; historia de una simbiósis

El siglo de historia del Tercio deja algunos momentos guardados en la memoria no solo de los miembros de la Legión, sino también de toda la ciudadanía. Por ejemplo, el Martes Santo, con "El Encuentro" bajo los sones del "Novio de la Muerte". Una tradición arraigada, con más de 80 años de historia entre las partes, y que repasamos con un hombre que es parte fundamental en la citada cofradía, como es su actual fiscal y ex hermano mayor, Julio Llerena

Cada Martes Santo, siempre que la lluvia lo ha permitido, un instante de esos que surgen en un momento determinado pero que se consolida hasta formar parte del acerbo de un pueblo congrega a cientos de personas en Plaza de África. Las imágenes del Nazareno y la Esperanza se encuentran bajo la balconada principal del Palacio Autonómico; mientras, suena "El Novio de la Muerte", interpretada en principio por miembros del Tercio Duque de Alba II de la Legión pero con la complicidad de todos los presentes.

Cada Martes Santo... hasta este año 2020. Este ha sido el primer año en que ha quedado oficialmente suspendida la Semana Santa desde el triste episodio de la Guerra Civil española. Y Julio Llerena, fiscal de El Encuentro (antes hermano mayor, costalero, penitente; ha sido prácticamente todo en la Cofradía) no tiene claro que 2021 sea el año en que volvamos a ver este instante. "Soy también miembro de la Mesa Permanente del Consejo de Hermandades y Cofradías, y estamos comenzando a barajar un segundo año sin procesiones en la calle, aunque con actos más recogidos dentro de las parroquias o iglesias", admite. Aún es "pronto, evidentemente", pero la idea de tener que suspender la Semana Santa 2021 no parece lejana ni descartada.

 

El caso es que coincidiendo con el Centenario del Tercio, se preveía realizar en Ceuta un Encuentro de Cofradías vinculadas al Tercio (principalmente de Andalucía, pero también alguna de Extremadura o Comunidad Valenciana), según explica Llerena. "Iban a venir en torno a las 200 personas, pero ahora mismo todo está en el aire", lamenta. Eso sí "la infraestructura para poder organizarlo lo tenemos, o sea que lo único que nos falta es que la situación sanitaria lo permita".

La vinculación entre el Tercio y El Encuentro hay que buscarla, precisamente, tras aquellos años sin hermandades en la calle. "Se produjo entonces un 'boom', por así decirlo, de las Cofradías y prácticamente todas acudieron al Ejército para buscar el patrocinio de alguna Unidad. En nuestro caso fue la Legión, nombrando como hermano mayor al coronel Castejón, que entonces mandaba el Tercio en Ceuta". Era la época en que surgen o se estrechan las vinculaciones de las cofradías con determinados gremios: de aquel modo, la hermandad del Valle era la de los empleados de banca, la del Veracruz la de los funcionarios municipales o el Medinaceli siempre tenía por hermano mayor al coronel de turno de Automovilismo. Vinculaciones que, hasta no hace mucho más allá de veinte años, han seguido manteniéndose.

 

Pero volvamos a El Encuentro y la Legión. Esa unión surgida en los 40,  no solo no se redujo, sino que se incrementó con los años. A aquella eclosión cofrade le siguió, en los sesenta y setenta, todo lo contrario: la Semana Santa perdió tirón "y si no hubiese sido por la Legión, que ponía costaleros, penitentes e incluso armaba los pasos, nuestra Cofradía no hubiera podido saber". Llega la democracia, y se decide seguir manteniendo la vinculación entre el Tercio y la Hermandad, "hasta el punto de que cada coronel del Tercio es nombrado hermano mayor honorífico de la Legión" y se acuerda reformar los estatutos hasta el punto de que siempre hay un miembro del Tercio en la Junta de Gobierno. "A día de hoy, somos la única Cofradía que sigue teniendo expresamente una vinculación con una Unidad de las Fuerzas Armadas", dice Llerena.

 

Pero la tarde del Martes Santo no acaba en El Encuentro. Las contínuas reformas de algunas calles del centro han permitido a la del Nazareno y la Esperanza ser de las pocas que aún transita por calles pequeñas y recogidas. "De ahí que muchas personas se vayan del Encuentro a Velarde o Amargura, porque el público está encima de los titulares y la procesión es más recogida", dice Llerena. Ahí también es clásico que algún legionario con dotes para el canto se arranque con alguna saeta o colombiana. Imágenes de cualquier Martes Santo, siempre que no lo impida la lluvia que hacía acto de presencia en el mismo momento de esta entrevista, o alguna pandemia de cuya derrota depende que Ceuta se encuentre, más pronto que tarde, con uno de esos momentos mágicos que cincelan el ADN de una ciudad.

 

 

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