‘Los 300 del San Daniel’: un circuito militar para unir a alumnos de diferentes centros escolares
Un circuito militar adaptado, decenas de alumnos y un objetivo común: convivir y superarse en equipo. ‘Los 300 del San Daniel’ reúne a centros educativos de toda la ciudad en una jornada donde el deporte escolar se convierte en motor de valores, salud y compañerismo.
Superar obstáculos, correr en equipo y convivir con alumnos de otros centros educativos. Esa es la esencia de ‘Los 300 del San Daniel’, un circuito militar adaptado al ámbito escolar que este año ha reunido a decenas de estudiantes de colegios e institutos de toda Ceuta. El evento, que ya se consolida como una cita destacada en el calendario educativo de la ciudad, combina actividad física, valores educativos y convivencia.
Juan Manuel López, profesor de Educación Física del Colegio San Daniel, destaca que “es una prueba de convivencia con el resto del centro, en la que intentamos que vivan un evento de este tipo, que se animen a participar también fuera del colegio y que valoren lo que conlleva una acción deportiva”. La motivación del alumnado es evidente: “desde septiembre nos preguntan quién participará. Incluso se organizan en los recreos para entrenar por su cuenta”.
El circuito, inspirado en pruebas militares pero adaptado al entorno escolar, permite a los participantes enfrentarse a retos físicos de forma colaborativa. Para el profesorado, el objetivo no es la competición, sino fomentar hábitos saludables y valores como el esfuerzo, la superación, el trabajo en equipo y la constancia. “Nuestro colegio tiene el sello de salud, y todas las actividades que organizamos están pensadas para potenciar ese enfoque”, recuerda López.
Este año también han participado centros como el Colegio Federico García Lorca, cuyo profesor Miguel Ángel Aparicio ha valorado positivamente la experiencia: “Es la primera vez que venimos y nos ha encantado. Está muy bien organizado y, además, han incluido a los profesores en la carrera desde el principio, lo que ha sido un acierto total. Los alumnos se motivan al vernos correr con ellos, y eso refuerza la relación”.
Aparicio subraya además la importancia del evento como punto de encuentro entre centros: “En Ceuta tenemos muchos colegios muy cerca, pero no nos conocemos. Esto nos permite relacionarnos y fortalecer el vínculo entre la comunidad educativa”.
Aunque no todos los centros han podido preparar la prueba con antelación, como el García Lorca -“hemos venido sin practicar”, admite Aparicio entre risas- , el espíritu del evento se ha mantenido intacto: pasarlo bien, convivir y aprender juntos a través del deporte.
Así, ‘Los 300 del San Daniel’ demuestra que el deporte escolar puede ser una poderosa herramienta educativa y social, especialmente cuando se plantea como un reto compartido, sin premios ni cronómetros, donde lo importante no es quién gana, sino cómo se llega: en equipo.