El arte olvidado de las compositoras renace en las VIII Jornadas Literarias y Musicales
El Instituto de Estudios Ceutíes celebra las VIII Jornadas Literarias y Musicales, lideradas por María Jesús Fuentes, con la participación de Patricia García y Cristina Querol. Entre música y literatura, las jornadas reivindican la memoria de compositoras invisibilizadas y promueven la igualdad desde la cultura.
Las VIII Jornadas Literarias y Musicales avanzan como un barco que surca mares de olvido, rescatando nombres y voces que la historia decidió silenciar. Este año, bajo la dirección de María Jesús Fuentes, decana de la sección de Literatura y Música, las jornadas se enfocan en dar luz a aquellas mujeres que, desde tiempos remotos, han contribuido al acervo cultural de la humanidad, pero que apenas se recuerdan.
Todo comienza con Enheduana, la primera escritora de la que se tiene constancia, una sacerdotisa de Sumeria que vivió hace más de 4.000 años y dejó grabado en tablillas un cántico al dios de la luna, Nannar. Desde aquel momento inaugural hasta la actualidad, han existido incontables mujeres que han nutrido las letras, la música y las artes. Sin embargo, si pedimos a alguien que nombre compositores, casi todos pueden recitar una docena de nombres masculinos sin titubear. ¿Pero qué pasa con las mujeres compositoras? ¿Dónde están? ¿Por qué apenas se las recuerda?
“Es un silencio deliberado, una forma de invisibilización que pesa como una forma de violencia”, señala Patricia García, conferenciante invitada. García, con su entusiasmo sereno y su vasto conocimiento, traza un recorrido por la historia de estas creadoras olvidadas. Nombres como Francesca Caccini, Gracia Baptista o Bárbara Strozzi resuenan como ecos de un pasado que, aunque fue real, quedó relegado a la sombra de los hombres. “No es que no existieran”, insiste, “es que nadie escribió sobre ellas. La historia se ha contado desde un punto de vista sesgado”.
Estas jornadas, que coinciden estratégicamente con el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, encuentran en esta invisibilización un reflejo de luchas contemporáneas. Cristina Querol, coorganizadora y especialista en música, recalca la importancia de dar a estas mujeres el lugar que merecen. “Cuando algo se conoce, se respeta. Y reconocerlas no solo es un acto de justicia, sino un paso hacia la igualdad”: afirma García
El programa de este año no solo invita a reflexionar, sino también a experimentar. Entre las actividades destacan cuentos para los más pequeños en el conservatorio, recitales poéticos y conciertos en los que versos y partituras se entrelazan. Todo con un objetivo claro: unir música y literatura para reivindicar la memoria de las mujeres creadoras.
Patricia García, escritora, musicóloga y narradora, es el alma de esta edición. En su conferencia, describe un “sueño por la historia”, un recorrido en el que rescata las figuras de compositoras que deberían ser tan conocidas como Beethoven o Mozart. “¿Por qué no se conocen a las mujeres? Porque no están en los libros, no se les ha dado espacio. Y eso no significa que no existieran, significa que se las invisibilizó”, afirma García con contundencia.
Estas jornadas, que comenzaron hace ocho años con la incertidumbre de si tendrían público, se han consolidado como un referente cultural en Ceuta. “Al principio, pensábamos: ‘¿Y el año que viene, qué hacemos?’ Pero la gente respondió. Les gusta la poesía, les gusta la música, y nosotros seguimos creciendo”, comenta María Jesús Fuentes.
El próximo 28 de noviembre, las jornadas cerrarán con la charla y recital del poeta Pepe Cabrera, acompañado por la interpretación musical de Evelyn, joven talento que pone melodía a versos consagrados. Pero el impacto de estas jornadas va mucho más allá de los eventos puntuales: es un recordatorio de que la cultura, cuando se tiñe de justicia y memoria, puede transformar la forma en que vemos el mundo.
“Conocer a las mujeres compositoras no es solo un acto cultural, es un acto de reparación histórica”, concluye García. “Porque cuando algo se recuerda, existe. Y cuando existe, se respeta. Y el respeto es el primer paso hacia la igualdad”.