ANUARIO 2025

Así fue la Feria del Libro: autores de primer nivel, compromiso local y lectura pese al calor

Feria del Libro 2025 (3)

Autores, librerías y un público entregado marcaron una Feria del Libro que, pese al calor y a un formato más reducido, ha vuelto a demostrar que la lectura sigue teniendo un lugar destacado en la ciudad.

La Feria del Libro de Ceuta cierra este 2025 una edición marcada por una intensa agenda literaria, la cercanía entre autores y lectores y el compromiso del sector local por mantener viva la cultura del libro en la ciudad. Durante casi dos meses, desde principios de mayo hasta finales de junio, Ceuta se convirtió en punto de encuentro para escritores consagrados, editoriales independientes, librerías históricas y nuevos lectores, en una programación que ha ido más allá de los días estrictos de feria.

La Biblioteca Pública Adolfo Suárez fue uno de los ejes principales de esta edición, acogiendo encuentros con autores de primer nivel como Carmen Mola, Alejandro Palomas, David Uclés, Megan Maxwell y Sandra Miró, María Dueñas, Lorenzo Silva y Noemí Trujillo, entre otros. Un cartel que permitió al público ceutí dialogar directamente con algunas de las voces más leídas del panorama literario actual, consolidando a la ciudad como un espacio cultural activo y atractivo.

Una feria más modesta, pero con ambiente cercano

La Feria del Libro, celebrada en la Plaza de los Reyes, contó este año con una presencia más reducida de librerías -cuatro casetas, además del Ministerio de Defensa y alguna especializada en literatura religiosa-, una realidad que refleja las dificultades del sector. Aun así, el ambiente fue familiar, cercano y constante, con actividades pensadas para todos los públicos: talleres escolares, cuentacuentos, títeres, presentaciones, firmas de libros y música en directo.

El calor fue uno de los factores determinantes de esta edición, condicionando la afluencia en algunas franjas horarias, especialmente durante el último fin de semana. No obstante, libreros y editores coinciden en que el interés del público se mantuvo y que los encuentros con autores han sido el principal reclamo.

Librerías que resisten: 40 años de Papelería Sol

Entre las casetas, volvió a destacar Papelería Sol, que cumple cuatro décadas participando de forma ininterrumpida en la Feria del Libro. Su responsable, Luis Fernando Domínguez, subrayó el carácter casi vocacional de esta presencia: “Es un compromiso con la ciudad y con la lectura”.
Desde su experiencia, Domínguez desmonta uno de los tópicos más repetidos: “La juventud sí lee, especialmente el público juvenil femenino”. El manga y la literatura juvenil se consolidan como los géneros más demandados, mientras que el libro físico sigue imponiéndose al formato digital. “Tocar las páginas sigue estando por encima”, afirmaba.

Editoriales independientes y autores con acento ceutí

La Feria también sirvió de escaparate para el talento local y los proyectos editoriales independientes. Avant Editorial, presente desde sus inicios, ha celebrado su décimo aniversario reafirmando su apuesta por autores vinculados a Ceuta y por historias que rescatan la memoria colectiva.
Presentaciones como Cuatro puntos cardinales, de Begoña Baeza; Fue una buena decisión, de María Sánchez Miaja; o Justo al otro lado del horizonte, de Juan Alfonso Díaz Conejo, han puesto el foco en relatos históricos y familiares ligados a la ciudad y su entorno. Una muestra de que, pese a las dificultades del sector, la creación literaria local sigue encontrando su espacio.

Encuentros que llenan salas

Uno de los momentos más destacados de la Feria fue la visita de Megan Maxwell y Sandra Miró, que congregaron a numerosos lectores tanto en la Plaza de los Reyes como en la Biblioteca Pública. Madre e hija protagonizaron un encuentro marcado por la cercanía, la complicidad y el entusiasmo de un público fiel.

Igual de significativa fue la presencia de María Dueñas, quien reafirmó su vínculo personal y literario con Ceuta y el norte de África. Su encuentro con los lectores dejó claro que la conexión emocional entre autora y ciudad sigue siendo uno de los grandes valores añadidos de esta Feria.

Un balance positivo con retos de futuro

Y así, la Feria del Libro 2025 se despide con un balance positivo en cuanto a programación, calidad de autores y respuesta del público, aunque con retos evidentes: la reducción del número de librerías, la competencia de nuevas formas de ocio y la necesidad de seguir incentivando la lectura, especialmente entre los más jóvenes.

Aun así, durante esas semanas Ceuta demostró que sigue habiendo lectores, interés por la cultura y un tejido cultural dispuesto a resistir. Porque, como repiten libreros y editores, mientras haya lectores, habrá libros… y ferias que los celebren.