La Casa de Estudios CE-70 abre sus puertas a los jóvenes ceutíes con menos recursos
El próximo martes 20 de mayo a las 19.30, la Biblioteca Pública de Ceuta ‘Adolfo Suárez’ acoge una charla informativa sobre la labor de la Casa de Estudios CE-70, una entidad que, desde hace más de medio siglo, apoya a los estudiantes ceutíes que desean continuar su formación fuera de la ciudad.
La educación como motor de futuro es el principio que guía a la Casa de Estudios CE-70, una entidad sin ánimo de lucro que desde 1970 brinda apoyo a jóvenes ceutíes con escasos recursos económicos para que puedan cursar estudios universitarios o ciclos formativos fuera de la ciudad autónoma. Con el objetivo de dar a conocer su labor, el presidente de la institución, Sergio García Serrano, ofrecerá el martes 20 de mayo a las 19.30 una charla informativa en la Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca Pública ‘Adolfo Suárez’.
La cita, bajo el título “Hablemos de La Casa de Estudios”, está abierta a toda la ciudadanía, y especialmente dirigida a familias y jóvenes que estén valorando continuar sus estudios fuera de Ceuta y se enfrenten a barreras económicas. Durante la charla se detallarán los programas de ayuda, los requisitos de acceso y las experiencias de otros estudiantes que ya se han beneficiado del apoyo de esta institución.
“¿No nos conoces aún? Ahora puedes informarte de primera mano sobre nuestro trabajo”, invita la entidad en su comunicado, subrayando su vocación de servicio a la juventud ceutí. Desde su fundación en 1970 con un objetivo claro: ayudar a jóvenes ceutíes sin recursos a cursar estudios superiores fuera de la ciudad. Lo hizo bajo un modelo solidario, compartiendo entre todos lo poco que cada uno podía aportar. Ese espíritu colectivo sigue siendo su seña de identidad.
Hoy gestiona cinco pisos de estudiantes entre Granada y Málaga, además de un local social en Ceuta, y ha facilitado la formación de casi mil profesionales.
Premiada con la Medalla de la Autonomía en 2006 y en proceso de ser declarada de Utilidad Pública, su labor se financia gracias a trabajos voluntarios en la feria, becas estudiantiles y desde 2007, una subvención de la Ciudad Autónoma.
La Casa de Estudios CE-70 ha contribuido a construir oportunidades reales para decenas de jóvenes, demostrando que el talento y el esfuerzo no deben estar condicionados por la renta familiar.