Celaya exige la visita de la ministra de Educación a Ceuta y denuncia el abandono educativo del Gobierno
El diputado nacional del Partido Popular, Javier Celaya, ha reclamado en el Congreso de los Diputados la presencia urgente de la ministra de Educación en Ceuta, ante los preocupantes datos educativos de la ciudad. Durante su intervención, criticó duramente al Ejecutivo por su “desidia educativa, oportunismo político y falta de compromiso con las dos ciudades autónomas”.
El debate de una moción presentada por Unidas Podemos en el Congreso, que proponía destinar el gasto militar a la educación, ha servido de escenario para una enérgica intervención del diputado del Partido Popular, Javier Celaya, quien denunció la incoherencia del Gobierno y reclamó la visita de la ministra de Educación a Ceuta.
Celaya acusó al Ejecutivo socialista de haber abandonado sus propias promesas en materia educativa, recordando que “llevan siete años sin alcanzar el 5% del PIB en inversión educativa que tanto exigían desde la oposición”. Aseguró que la única infraestructura educativa inaugurada en Melilla fue financiada con presupuestos del anterior gobierno del PP, “y en Ceuta, donde los resultados educativos son los peores de toda España, la ministra aún no ha puesto un pie”.
El diputado ceutí criticó la estrategia del Gobierno de “usar la política educativa como arma ideológica” y lamentó el fracaso del tan ansiado Pacto Educativo, que habría dotado de estabilidad al sistema: “Malograron un acuerdo ampliamente demandado por la comunidad educativa, especialmente por los docentes, y en su lugar impusieron la LOMLOE con criterios ideológicos en lugar de científicos o pedagógicos”.
Durante su intervención, Celaya también denunció que los presupuestos educativos en vigor no han sido votados por la actual legislatura, lo que, a su juicio, “añade un punto de ilegitimidad al gasto público de este desgobierno, que sería bochornoso e inaudito en cualquier otra democracia”.
Respecto al eje del debate propuesto por Unidas Podemos —la confrontación entre gasto militar y educativo—, Celaya defendió que “España no puede ser un país indefenso e inofensivo”, subrayando que el pueblo español es pacífico pero no puede renunciar a su propia seguridad. Aprovechó también para denunciar las contradicciones del Gobierno y sus socios de investidura: “Sánchez promete cortar el comercio de armas con Israel… y luego se descubre que les iban a vender hasta las balas”, ironizó.
El representante popular arremetió contra lo que calificó como “el doble discurso de la izquierda radical”, a la que acusó de capitalizar el rechazo social al gasto en Defensa mientras sostienen al Gobierno que lo promueve. “Pretenden revivir el ‘No a la guerra’ como bandera electoral, mientras tapan los escándalos de corrupción que afectan al núcleo duro del Ejecutivo”, afirmó.
Javier Celaya concluyó su intervención con un llamamiento a la responsabilidad institucional y a la convocatoria de elecciones generales: “Si ustedes quieren, el Gobierno cae. No para dar paso a otro gobierno, sino para devolverle la voz al pueblo”, advirtió. Y añadió: “Ustedes sabrán si les merece la pena seguir apoyando al, como ustedes mismos dicen, nuevo Señor de la Guerra y, sobre todo, de la Corrupción”.
El Partido Popular reafirma su compromiso con la educación de calidad, la defensa responsable y la unidad de la nación, y exige al Gobierno que "deje de refugiarse en la propaganda para justificar su dejadez con las dos ciudades autónomas y con el futuro del país".