El claustro del Príncipe Felipe rompe con la dirección y exige su dimisión
El claustro del colegio Príncipe Felipe denuncia una “crisis emocional colectiva” y solicita la dimisión de la directora ante una situación que califican de insostenible en el centro educativo.
De acuerdo con la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, el colegio Príncipe Felipe atraviesa, según el claustro y parte del personal del centro, una situación de “profunda depresión” y “crisis emocional colectiva” que estaría afectando gravemente al desarrollo normal de la actividad educativa.
El profesorado sostiene que el ambiente laboral actual hace “literalmente imposible” llevar a cabo cualquier acción educativa con las condiciones mínimas de estabilidad emocional necesarias para su correcta ejecución.
Según esta versión, el problema no sería estructural ni puntual, sino directamente vinculado a la forma en la que se está ejerciendo la dirección del centro.
“Crisis emocional colectiva” en el claustro
El claustro del centro, junto con otros profesionales que trabajan en el colegio, describe una situación de tensión interna que habría derivado en un estado de “crisis emocional colectiva”.
En este contexto, CCOO señala que el equipo docente se encuentra en una situación de desgaste extremo, hasta el punto de considerar la situación como “insostenible e irreversible” en las condiciones actuales.
El origen de esta crisis, según el claustro, estaría en un modelo de dirección que califican de “errático” y alejado del funcionamiento habitual de un equipo educativo basado en la colaboración, el respeto y el apoyo mutuo.
Críticas al modelo de dirección del centro
El núcleo del conflicto se centra en la gestión de la dirección del colegio Príncipe Felipe, según apunta el sindicato. El profesorado considera que la forma de liderazgo ejercida no se ajusta al funcionamiento de un claustro docente, que definen como un equipo que debe trabajar de manera coordinada.
En su argumentación, el claustro sostiene que se han producido “desconsideraciones, atosigamientos y desprecios” que habrían deteriorado gravemente el ambiente laboral dentro del centro.
También apuntan a una dinámica interna que describen como de “el mundo contra mí”, una situación que, según el profesorado, estaría contribuyendo a una ruptura en la relación entre la dirección y el resto del equipo educativo.
Dimisiones y bajas por depresión
Uno de los aspectos más graves que se relatan es la situación del equipo directivo del centro. Según el claustro, el resto del equipo directivo ha presentado su dimisión, una circunstancia que, afirman, no sería nueva.
Además, se señala que esta situación habría ido acompañada de una “catarata de bajas por depresión” entre el personal, lo que reflejaría la gravedad del conflicto interno.
La frase “así no se puede trabajar” es, según este testimonio, una opinión compartida por quienes sufren directamente las consecuencias de la situación.
Un intento fallido de reconducir la situación
El claustro asegura que ya se intentó reconducir el conflicto mediante la convocatoria de un claustro en el mes de febrero, a petición de la mayoría del profesorado.
En ese encuentro, el objetivo era trasladar a la dirección la necesidad de modificar actitudes y formas de gestión consideradas autoritarias, invasivas y agresivas.
Sin embargo, según esta versión, el intento no habría tenido el resultado esperado y la situación no se habría revertido.
Defensa del claustro y trayectoria del centro
El profesorado también defiende la trayectoria del propio claustro del colegio Príncipe Felipe, subrayando que no se trata de un equipo nuevo ni inexperto.
Se insiste en que el centro cuenta con una trayectoria consolidada y con informes que avalan la competencia y el compromiso del equipo docente antes de la llegada de la actual dirección.
Desde esta perspectiva, se rechaza la idea de que el problema resida en el funcionamiento del claustro, apuntando directamente a la figura de la dirección como origen del conflicto.
Petición de dimisión de la directora
En la parte final del posicionamiento, el claustro sostiene que la clave del problema está en el liderazgo pedagógico y en la conexión entre la dirección y el equipo docente.
Se afirma que la autoridad en el ámbito educativo “se gana, no se impone”, y que la falta de entendimiento entre la dirección y el claustro hace inviable la continuidad de la situación actual.
Por ello, el posicionamiento concluye con una petición: la dimisión de la directora del colegio Príncipe Felipe, al considerar que la situación ha llegado a un punto en el que no existe otra solución viable para restablecer la normalidad en el centro educativo.