La Flagelación pone rumbo a su gran día: un pregón con alma y una procesión para la historia
La Hermandad culmina mañana sus celebraciones con la salida extraordinaria que reunirá a 130 costaleros y a la Agrupación Musical de la Redención de Sevilla.
La Hermandad de la Flagelación ha vivido este viernes uno de los momentos más esperados de su Centenario con el pregón pronunciado por Antonio Luis Gil Moreno en la iglesia de los Remedios. El acto tuvo lugar tras la misa solemne de acción de gracias y ha servido como preludio de la salida extraordinaria que tendrá lugar mañana, sábado 13 de septiembre, con la que la corporación pondrá el broche de oro a un año histórico.
El actual hermano mayor, Francisco Javier Beneroso, destacó -ya cuando se anunció como pregonero oficial- que "Gil es la persona idónea para este encargo": “Ha hecho de todo en la hermandad: capataz de la Virgen, diseñador de las bambalinas y de las papeletas de sitio… Y además escribe bien. Tenía que ser él quien pusiera voz a este centenario”.
Un pregón desde el corazón
Gil Moreno, miembro de la hermandad desde finales de los años 70, ha dedicado a los hermanos y devotos un pregón cargado de recuerdos personales y sentimiento cofrade. Entre sus evocaciones, rememoró cómo de niño vivió su primer contacto con la Virgen de la Caridad:
“Yo andaba cogido de la mano de mi padre, que tirando de mí abría paso entre la multitud… La miré y sentí que me miraba. Tenía la expresión serena de las personas buenas, de aquello que caen bien aún sin conocerlo. Recuerdo su media sonrisa, sus ojos tranquilos, su gesto amable…”.
En otro pasaje, el pregonero recordó el consejo que le marcó para siempre: “Cuando seas mayor, ven a ayudarnos, porque esta es la Virgen más pobre”. Un mensaje que, según ha confesado, le quedó grabado y le condujo a formar parte activa de la hermandad años después, aunque eso fue "por otros motivos".
Pero más allá de la experiencia personal, Gil ha querido hacer un repaso a la trayectoria de la corporación y a la devoción a sus imágenes titulares. En su discurso subrayado el profundo arraigo que han tenido tanto el Santísimo Cristo de la Flagelación como María Santísima de la Caridad en la religiosidad popular ceutí a lo largo de un siglo, y cómo su presencia ha marcado la vida espiritual de generaciones enteras de hermanos, en su comienzos la mayoría jóvenes y "por los que no se apostaba".
La salida extraordinaria del Centenario
Pero, la gran cita llegará mañana, a las 18:00 horas, con la salida procesional extraordinaria que reunirá a unos 130 costaleros. Al cortejo se unirán hermanos de la cuadrilla de la Virgen, que han querido estar presentes en esta ocasión irrepetible.
El acompañamiento musical correrá a cargo de la prestigiosa Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención, de Sevilla, lo que añade aún más solemnidad a una jornada que promete ser histórica.
Recorrido salida extraordinaria
El itinerario llevará a la Hermandad de la Flagelación por algunas de las principales calles de Ceuta. Tras salir del oratorio, la procesión discurrirá por Pasaje Mina, Isabel Cabral, Agustina de Aragón y Real, hasta alcanzar la Plaza de los Reyes. Desde allí continuará por Camoens, Paseo del Revellín y Paseo de las Palmeras, llegando a la Plaza de África en torno a las 19:45 horas, uno de los puntos más esperados del recorrido.
En su camino de regreso, el cortejo recorrerá Pepe Durán, O’Donnell, Jáudenes y Victori Goñalons, antes de volver hacia el Revellín y adentrarse en calles tradicionales del itinerario histórico como Ingeniero, Recinto, Velarde, Amargura, Cervantes e Ingenieros.
La recta final se hará por Méndez Núñez, Antíoco, Solís, Sargento Mena, General Aranda y Pasaje Mina, para recogerse de nuevo en el oratorio de Teniente Pacheco a las 00:00 horas, poniendo fin a una jornada que marcará un antes y un después en la historia de la cofradía.
Un año de celebraciones
Conferencias, actos devocionales, donaciones memorables -como el fajín regalado a la Virgen de la Caridad por el comandante general interino de Ceuta, José Gonzálvez Vallés- y el respaldo de Su Majestad el Rey Felipe VI como presidente de honor, han dado forma a un calendario que, según Beneroso, “ha sido duro pero gratificante y ha fortalecido la vida de la hermandad”.