miércoles. 17.07.2024

Las cosas pueden ser, o no, un insulto en función del contexto en que se usen. Por ejemplo, si decimos simplemente 'moda de barrio' podremos pensar en algo práctico, barato y poco más, con gente de escasos recursos económicos y a los que Dios no llamó por el camino del buen gusto como destinatarios. Pero ¿y si les dijéramos que el cliché, el lugar común, está completamente equivocado?. La moda de barrio, de instituto, puede ser un sorprendente cúmulo de ingenios, de esfuerzos, de colores. De mujeres -son ellas las protagonistas en este caso- que en un patrón por un lado y otro por allá encuentran un modo de expresar su creatividad y labrarse un futuro.

Por tanto: no es despectivo aquello de la moda de barrio. Al contrario: lo que han lucido, y con orgullo, las alumnas y diseñadoras del primer Curso de Confección y Moda del Clara Campoamor es moda que poco o nada tiene que envidiar a las de caras franquicias. Y huímos, vive Dios, de cualquier paternalismo en este sentido.

Lo hacemos porque, por ejemplo, gracias a uno de los programas de intercambio de la Càmara de Comercio una de las alumnas ha podido realizar prácticas y encontrar trabajo en un país donde algo saben de esto de la moda, como es Italia. Porque el proyecto de Intervención Comunitaria Intercultural, ICI, alcanza toda su dimensión cuando se conecta este trabajo en la Almadraba con el Centro Cutural de la Estación del Ferrocarril. Porque en la mesa del 2º jefe de la Comandancia General, Fernando Rocha, ha estado este proyecto durante meses, demostrando Rocha que es de esos militares que entiende al Ejército como una prolongación, y no un aparte, de la sociedad.

Todo un éxito. Trajes de ambos sexos, vestidos de novia, caftanes o fiesta. Todo lo imaginable, en una ciudad como esta, en una antigua estacion que, poco a poco, se va consolidando como centro neurálgico de la cultura en Ceuta. La moda de barrio, el ''pret a porter' de instituto, la pasarela Campoamor han sorprendido esta tarde al público. Y lo harán, seguro en próximos años.

Ilusión, talento y carácter: llega la 'pasarela Campoamor'