MÚSICA

"En la noche de todos los santos verás mil prodigios contigo danzar"...

Imagen del grupo
Veinticinco años se cumplen en este 2024 del lanzamiento de un grupo que, pese a una existencia efímera, dejó un buen sabor de boca en aquellos locales ceutíes de finales de los años 90. Un grupo aficionado, pero que dejó una canción siempre apropiada para noches como esta. Se llamaba esa canción como la formación, o como el día de hoy: La noche de todos los santos.

Que la música tiene grandes rarezas es algo que no vamos a descubrir a estas alturas. Ejemplos hay a millones, pero hoy nos vamos a quedar con uno en concreto, precisamente por aquello de que la nostalgia nos lleva a buscar en nuestros archivos aquellas canciones que un día nos hicieron felices o nos sorprendieron. Y más, si se cumplen 25 años del lanzamiento de esta canción, de una de esas benditas rarezas.

Porque raro es, en principio, que surja un grupo de música celta... en Ceuta. Y que sonaran no sólo decentemente, sino bastante más que eso, hasta el punto de colarse en uno de esos discos que recopilaban a final de los 90 las 101 mejores canciones del pop, rock, historia... o música folk española. Lo hicieron de manera aficionada, nada de ansiar grandes cotas ni llenar estadios. Café entre amigos, entretenimiento para las tardes de los fines de semana y gran amor por la música. Eran los años de certámenes de cantautores, de grupos como Agua y Anís, Coloka2 y demás que llenaron un interesante hueco en la escena musical ceutí. Era aquel 1999 en que Ricky Martin vivía La Vida Loca, Alejandro Sanz seguía arrasando con el 'Corazón Partío', Britney Spears cruzaba el charco con la fuerza de un ciclón, España descubría que algo le había pasado a Van Gogh en la oreja o los hermanos Muñoz comenzaban a dejar de ser dos anónimos obreros de una fábrica en el cinturón urbano de Barcelona para convertirse en Estopa.

Raro era que apareciera el grupo en Ceuta, como penoso fue que por esos avatares que tiene la vida aquello se extinguiese. Cada uno siguió su camino, y aquellos jóvenes que entonces eran estudiantes hoy son profesores universitarios de música en Granada -Juan Antonio Gutiérrez, Jotono- o en colegios de nuestra ciudad, como el vocalista y alma mater de aquella bendita locura: Salva Marcos.

Aquel grupo y su canción más emblemática llevaban el nombre del día de hoy: La Noche de Todos los Santos. Les vamos a sugerir a ustedes que en esta noche de lluvia, tristeza por la DANA  y americanadas de importación apliquen este plan. Busquen a Becquer o Allan Poe, disfruten de historia como las del maese organista o El Cuervo  y disfruten de esta canción. Un temazo en toda regla que podría, de fijarse la industria en aquellos entusiastas amigos, haberse convertido en un himno para noches como estas. ¿Tienen ustedes, como les reta la letra, un atisbo de arrojo en su voluntad?. Disfrútenla. Y si nos leen sus miembros, por aquello de la psicología inversa, no les vamos a pedir que vuelvan...