SELECTIVIDAD

Noor Mohamed, Nicolás García y Alba San Agustín, las tres mejores notas de Selectividad

Mejores notas en las Pruebas de Acceso Universitario / César Martín

Con esfuerzo, constancia y mucha ilusión, Noor, Nicolás y Alba han logrado situarse como los estudiantes con mejor nota en la Evaluación de Acceso a la Universidad en Ceuta este año. A pocos días de conocer sus resultados, comparten con emoción cómo vivieron ese momento, sus planes de futuro y algunos sabios consejos para quienes afrontarán la selectividad en próximas convocatorias.

A las diez de la mañana, muchos estudiantes de Ceuta refrescaban compulsivamente la página web del Distrito Único Andaluz. Era el momento decisivo: las notas de selectividad. Entre esos nervios, tres nombres sobresaldrían en cuestión de minutos: Noor Mohamed, Nicolás García y Alba San Agustín, los tres estudiantes con mejor puntuación en la ciudad este año.

Noor Mohamed, la nota más alta de la PAU 2025 en Ceuta / César Martín

Los tres vivieron ese instante de manera distinta, aunque con una emoción común: la sorpresa absoluta.

“Mi madre me despertó para decirme que habían salido las notas. Yo no me lo esperaba para nada. Me puse a llorar y gritar, y ella no sabía si había aprobado o suspendido”, recuerda Noor, entre risas.

Por su parte, Nicolás describe el momento con la naturalidad de quien ha confiado en su preparación:

“Yo había salido contento de los exámenes, pero tampoco me esperaba una nota tan buena. Lo creí del todo cuando me llamó la Universidad de Granada para felicitarme.”

Alba, sin embargo, reconoce haber vivido esa noche en vela:

“Me dormí sobre las siete y a las diez me despertaron mis padres con las notas. No me lo creía, estaba completamente sorprendida y muy orgullosa.”

Nicolás García , la 2º nota más alta de la PAU 2025 en Ceuta / César Martín

Constancia, equilibrio y salud mental: las claves del éxito

Aunque los tres han conseguido notas sobresalientes, cada uno ha seguido un camino distinto para llegar hasta aquí.

“Más que inteligente, me considero constante. Me he exigido mucho, incluso en momentos en los que me ha costado la salud. No por presión externa, sino porque siempre he querido dar más de mí misma”, confiesa Noor con honestidad.

Nicolás, por el contrario, ha optado por una estrategia más relajada:

“No me privé de nada. Incluso en la preparación de selectividad me lo pasé bien con mis amigos estudiando. Fui tranquilo, sin agobios, y eso funcionó.”

Alba coincide en esa visión de equilibrio:

“Siempre tuve claro que no iba a renunciar a mi vida social. Estudié, sí, pero también fui a cumpleaños, salí con mis amigos e incluso fui a la playa antes de selectividad. Descansar también es estudiar.”

Alba San Agustín, la 3º nota más alta de la PAU 2025 en Ceuta / César Martín

Futuro universitario prometedor

Con las notas ya en la mano, los tres miran al futuro con decisión. Noor aspira a estudiar Medicina en Granada, donde la nota de corte ronda el 13,4 y ella ha alcanzado un 13,695:

“Es mi primera opción desde el principio, aunque tenía planes alternativos por si no llegaba. Pero parece que sí.”

Nicolás se inclina por el ámbito tecnológico:

“Estoy entre Ingeniería Informática y un grado de Ciberseguridad e Inteligencia Artificial en Málaga. Con la nota que tengo, me da para entrar seguro.”

Alba lo tiene clarísimo desde 4.º de la ESO: Matemáticas.

“Jamás he flaqueado. Siempre quise hacer Matemáticas, y con mi nota supero en más de un punto la de corte de Granada.”

Verano sin libros

Tras dos años de intenso esfuerzo, ahora toca descansar. Noor lo tiene claro:

“No pienso tocar nada hasta septiembre. Me lo merezco.”
Nicolás, más organizado, ya tiene planificado un viaje de Interrail por Europa con sus amigos:
“Nos vamos en tren, dos semanas de viaje para desconectar del todo.”
Alba, fiel a su filosofía, tampoco piensa estudiar:
“Viaje a la playa todos los días. Y uno a casa de una amiga. Ya está bien de estudiar.”

Consejos para futuros estudiantes

Al preguntarles por qué les dirían a quienes se enfrentarán próximamente a la temida PAU, los tres coinciden: ser constante, no agobiarse y confiar en uno mismo.

“Un mal examen no te define —afirma Noor—. En dos años se aprende más de lo que uno cree, y hay que confiar más en lo que se sabe.”
Nicolás añade: “Tomárselo con calma. Es más un repaso que una prueba nueva. Y atender en clase ayuda más de lo que parece.”
Alba insiste en la importancia del descanso: “Hay que saber cuándo parar. Dosificarse es clave para no llegar agotado cuando más falta hace.”

Ceuta despide así a tres jóvenes brillantes que encarnan el talento, la perseverancia y el equilibrio que deben marcar cualquier etapa educativa. Noor, Nicolás y Alba han demostrado que cada camino es válido si se recorre con responsabilidad, pasión y autenticidad.

Ahora, tras las notas, el verano les pertenece. Y el futuro, también.