La Selectividad llega de nuevo a prisión para dos internos que se examinan en Fuerte Medizábal
Dos personas privadas de libertad realizan las pruebas de acceso a la Universidad, en un paso más hacia la inclusión educativa.
El Centro Penitenciario de Fuerte Mendizábal acoge esta semana, por segunda vez en su historia, la celebración de los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Durante las jornadas del martes 3, miércoles 4 y jueves 5 de junio, un hombre y una mujer internos del centro realizarán las pruebas correspondientes, en las mismas fechas y horarios que el resto de estudiantes de la ciudad.
Para garantizar que las pruebas se desarrollen con las condiciones oficiales y la mayor equidad posible, dos profesionales del tribunal de la Universidad de Granada se han desplazado expresamente hasta el recinto penitenciario. Esta medida refuerza el compromiso con una educación pública, universal y accesible para todos, independientemente de su situación personal.
Los dos internos que se presentan a Selectividad han cursado segundo de Bachillerato en la modalidad de Ciencias Sociales, dentro del programa educativo del IES Abyla. Actualmente, el profesorado de este centro se desplaza dos veces por semana a las instalaciones penitenciarias para ofrecer clases de refuerzo y mantener la conexión con el resto del profesorado, lo que da aún más valor al logro alcanzado.
Este curso 2023-2024, un total de 25 alumnos han cursado estudios de Bachillerato en el Centro Penitenciario de Ceuta, dos más que el año anterior. La participación en la Selectividad supone un paso trascendental para el desarrollo académico y personal de los internos, y podría colocar al centro como un referente educativo a nivel nacional. De obtener buenos resultados, Ceuta contaría con tres internos cursando estudios universitarios, un hecho sin precedentes.
De hecho, como continuación del hito logrado en este curso escolar, dos personas internas han iniciado ya estudios universitarios a través de la UNED. Uno de ellos ha optado por el Grado en Criminología, y el otro por el Grado en Derecho, con avances notables: podría convertirse en el primer interno del centro en aprobar todas las asignaturas del primer año de carrera.
Más allá de los exámenes, lo que se juega entre los muros del Centro Penitenciario de Ceuta es la posibilidad real de una segunda oportunidad, de reconstruir un futuro a través del conocimiento y del esfuerzo. La educación, una vez más, se demuestra como la llave más poderosa para abrir puertas, incluso las que parecen más firmemente cerradas.