Aduana comercial: Marruecos cierra de forma unilateral el paso de Melilla
Juan José Imbroda denuncia el bloqueo de la frontera por parte de Marruecos y acusa al Gobierno central de inacción ante una nueva crisis fronteriza
Marruecos ha vuelto a cerrar la aduana comercial de Melilla, de nuevo de forma unilateral y sin ofrecer explicaciones, según denunció este martes el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda (PP). La decisión del país magrebí, comunicada de forma escueta por correo electrónico, ha sido interpretada por el Ejecutivo melillense como una muestra de la "sumisión" del Gobierno de España en materia de política exterior y control fronterizo.
En informaciones recogidas por El País y Onda Cero, Imbroda confirmó que “ya no hay aduana comercial hasta nueva orden”, tras frustrarse una operación de exportación a través del paso fronterizo que conecta Melilla con Marruecos. El agente de aduanas implicado explicó que, pese a tener autorizada la expedición, se impidió el tránsito de mercancía sin motivo oficial, lo que ha generado una profunda incertidumbre entre los operadores comerciales de la ciudad.
Una reapertura “ficticia”, según Imbroda
Imbroda fue tajante en su valoración de la breve reapertura del paso en enero de 2025. Según el dirigente popular, fue una “comedia mal gestionada desde el inicio”, que nunca permitió una operativa comercial real debido a las restricciones impuestas por Rabat. “Ahora cierran otra vez la aduana al comercio. Se ha cerrado. Marruecos manda en las relaciones con España en la frontera de Melilla. Ceuta manda Marruecos. Clarísimo”, expresó visiblemente indignado, según declaraciones recogidas por Onda Cero.
Para Imbroda, este nuevo cierre refleja la debilidad del Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusa de haber “engañado” sistemáticamente a los melillenses desde que llegó al poder en 2018 tras la moción de censura a Mariano Rajoy. “No tengo fe en que lo vayan a resolver. Desde que se cerró en 2018 no han hecho más que vender humo”, aseveró en declaraciones citadas por El País.
Consecuencias inmediatas para la economía local
El bloqueo del paso comercial deja en el aire el futuro de numerosas operaciones de importación y exportación. Aunque la reapertura en enero ya había generado dudas por su limitada funcionalidad, el cierre actual supone una paralización total de la actividad aduanera, con consecuencias inmediatas para empresas, comerciantes y agentes logísticos.
Petición de explicaciones y dudas sobre el contrato bilateral
El Gobierno autonómico de Melilla ha elevado una solicitud urgente al Ejecutivo central para esclarecer los motivos del cierre y exigir una respuesta diplomática contundente. Sin embargo, Imbroda se mostró escéptico sobre cualquier reacción efectiva por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores o de la Delegación del Gobierno. “Esto no se arregla con papeles ni buenas intenciones. Es una cuestión de soberanía y dignidad nacional”, afirmó.
Asimismo, el presidente autonómico criticó la falta de transparencia sobre los términos del acuerdo bilateral que permitió la reapertura en enero. “¿Dónde están los compromisos de Marruecos? ¿Por qué no hay penalizaciones o mecanismos de respuesta si se rompe el acuerdo? Todo esto es papel mojado”, sentenció.
Crisis recurrente en la frontera
El cierre de la aduana se suma a una larga lista de episodios de tensión fronteriza entre España y Marruecos, especialmente tras la suspensión de relaciones diplomáticas en 2021 y la posterior normalización parcial en 2022. Desde entonces, los avances en materia aduanera han sido lentos y, a menudo, revertidos de forma inesperada, como demuestra esta nueva clausura.
“El problema no es Marruecos. El problema es que España no actúa. Estamos a merced de sus decisiones sin que haya consecuencias diplomáticas reales”, reiteró Imbroda, quien también anunció que convocará a los grupos parlamentarios melillenses para consensuar una respuesta política ante lo que considera “una humillación institucional”.
¿Y ahora qué?
La clausura de la aduana comercial pone en riesgo la estabilidad económica de Melilla y lanza un mensaje de desconfianza sobre el futuro de las relaciones comerciales con Marruecos. La falta de transparencia, planificación y reacción oficial deja a la ciudad autónoma una vez más en una posición de vulnerabilidad estructural.
Ceuta, de momento, mantiene su aduana abierta
Aunque en Melilla el paso comercial ha quedado completamente clausurado, de momento no hay información oficial que indique que la aduana comercial de Ceuta haya sufrido restricciones similares. No obstante, la incertidumbre se extiende también a la ciudad hermana, donde se vigilan con atención los movimientos del país vecino ante la posibilidad de un efecto dominó en las relaciones comerciales