La Asamblea respalda pedir una deducción en el IRPF para contratar empleadas del hogar
La propuesta, presentada por Ceuta Ya!, abrió un debate sobre fiscalidad, conciliación y derechos laborales, con el PSOE votando en contra por considerar que la medida beneficiaría principalmente a las rentas más altas
El Pleno de la Asamblea ha vuelto a poner el foco sobre una realidad que, pese a haber cambiado con el paso de los años, sigue generando debate político y social en Ceuta: el empleo doméstico. La propuesta defendida por Ceuta Ya! para instar al Gobierno de España a implantar una deducción en el IRPF para los contribuyentes residentes en la ciudad que contraten empleadas del hogar terminó prosperando, aunque no sin antes provocar un intenso intercambio de argumentos entre los distintos grupos políticos.
La iniciativa, presentada por Julia Ferreras, parte de una premisa clara: mientras varias comunidades autónomas cuentan con deducciones fiscales vinculadas a la contratación de personal doméstico, Ceuta carece de esa posibilidad por no disponer de capacidad normativa propia en el impuesto sobre la renta.
Ferreras recordó que territorios como Andalucía, Canarias, Comunidad Valenciana o Castilla y León ya contemplan beneficios fiscales relacionados con las cotizaciones a la Seguridad Social y los salarios abonados a empleadas del hogar. A su juicio, la ciudad autónoma debería contar con una medida similar adaptada a su régimen fiscal especial.
La diputada defendió que la propuesta persigue favorecer la conciliación laboral y familiar, apoyar el cuidado de menores, mayores y personas dependientes, así como incentivar la contratación legal de trabajadoras del hogar. "Es decir, que todas las mujeres de este sector estén dadas de alta en la Seguridad Social y dispongan de todos sus derechos laborales", argumentó durante su intervención.
La formación localista planteó que la Asamblea instara al Ministerio de Hacienda a estudiar las modificaciones normativas necesarias para crear una deducción específica para Ceuta, siguiendo criterios similares a los aplicados en otras comunidades autónomas y condicionada a la acreditación de los pagos y al alta de las trabajadoras en el Sistema Especial de Empleados del Hogar.
La propuesta encontró rápidamente respaldo en Vox. Su portavoz, Juan Sergio Redondo, recordó que su formación ha defendido iniciativas similares en el Congreso de los Diputados y en los debates presupuestarios nacionales. "Nos parece una medida interesante y en beneficio del conjunto de los ciudadanos", señaló antes de anunciar el apoyo de su grupo.
Sin embargo, el principal choque llegó con la intervención del PSOE. Sebastián Guerrero anunció el voto en contra de la iniciativa argumentando que las deducciones fiscales no alcanzan a quienes más las necesitan. Según expuso, una rebaja en el IRPF beneficia especialmente a quienes tienen una mayor capacidad económica, mientras que las familias con menos ingresos apenas pueden aprovecharla.
El portavoz socialista defendió que la mejor vía para fomentar la contratación legal no son las deducciones tributarias, sino las bonificaciones directas en las cotizaciones sociales. En este sentido recordó que actualmente ya existen reducciones del 20% para empleadores de trabajadoras del hogar, beneficios superiores para familias numerosas y rebajas en las cotizaciones por desempleo.
Desde el MDyC, Fátima Ahmed coincidió parcialmente con ese planteamiento. La diputada consideró que la medida no tendría un impacto generalizado sobre la ciudadanía y que acabaría favoreciendo principalmente a quienes tienen recursos suficientes para contratar este tipo de servicios. Aun así, su grupo optó por la abstención al entender que la propuesta podía tener aspectos positivos aunque limitados en su alcance.
La defensa más contundente llegó en el turno de réplica de Ceuta Ya!, donde Ferreras insistió en que el debate no debía centrarse únicamente en las familias contratantes, sino en las propias trabajadoras del sector. La diputada puso el foco sobre la precariedad histórica que han sufrido muchas empleadas del hogar y aseguró que la medida busca precisamente incentivar su regularización laboral.
"El fin último de esta propuesta es que repercuta sobre las empleadas del hogar. Es decir, es dotar de todos los derechos laborales a las empleadas del hogar", defendió. Ferreras recordó además que muchas de estas mujeres continúan desempeñando su trabajo en condiciones precarias y consideró que favorecer su incorporación plena a la Seguridad Social debe ser una prioridad.
El Gobierno local también respaldó la iniciativa. La consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, anunció el voto favorable del Grupo Popular y defendió que cualquier medida encaminada a mejorar el régimen económico y fiscal especial de Ceuta merece apoyo institucional. La responsable de Hacienda destacó además que la deducción podría contribuir tanto a la conciliación familiar como al acompañamiento de personas mayores y dependientes.
Finalmente, la propuesta salió adelante con 17 votos favorables, tres votos en contra y dos abstenciones. La Asamblea reclama así al Gobierno de España que estudie la implantación de una deducción específica en el IRPF para la contratación de empleadas del hogar en Ceuta, un debate que, más allá de la fiscalidad, volvió a situar sobre la mesa cuestiones como la conciliación, la economía sumergida y los derechos laborales de un colectivo históricamente invisibilizado.