EDUCACIÓN

CCOO: “la mentira por costumbre”, a propósito del centro educativo del Brull

Recreación del futuro Centro Educativo del Brull / Archivo

La Federación de Enseñanza de CCOO denuncia la reiteración de anuncios sin avances reales sobre el centro educativo del Brull y sostiene que, tras ocho años de explicaciones cambiantes, el proyecto "no se ejecutará" porque no responde a las necesidades reales del sistema educativo.

La Federación de Enseñanza de CCOO ha denunciado la reiterada reaparición en la agenda mediática del denominado “centro docente del Brull”, un proyecto que, según recuerda el sindicato, lleva ocho años siendo anunciado sin que se haya iniciado ninguna obra.

El origen del proyecto se sitúa en el año 2018, cuando el Consejo de Ministros habilitó urbanísticamente, por la vía de urgencia, la parcela adquirida por el Ayuntamiento de Ceuta al Ministerio de Defensa por un importe de once millones de euros. El objetivo era la construcción de un centro que integrara enseñanza primaria, secundaria y formación profesional. Desde entonces, subraya CCOO, “no se ha movido ni un solo ladrillo”.

Según expone el sindicato, a lo largo de estos años se han ido sucediendo distintas explicaciones oficiales para justificar la paralización del proyecto. Entre ellas, la falta inicial de financiación, la priorización por parte del Ministerio de la construcción de un centro en Marruecos -argumentando el riesgo de perder los fondos-, una licitación que quedó desierta, la modificación del proyecto original o la posibilidad de ejecutar la obra por fases. Para la Federación de Enseñanza, “cada vez que un periodista pregunta, los responsables políticos se inventan un cuento con la única condición de que tenga alguna apariencia de veracidad”.

CCOO sostiene que la razón real por la que el centro del Brull no se construirá es “muy obvia”: “porque no hace falta”. En este sentido, aporta datos sobre la evolución demográfica y educativa en Ceuta, señalando que en los últimos cinco años la matrícula en primero de infantil se ha reducido a la mitad, pasando de 1.200 a 600 alumnos. Esta disminución, añade, ya se refleja en niveles superiores y “dentro de diez años afectará a la totalidad del sistema educativo”.

Desde esta perspectiva, la Federación de Enseñanza advierte de que la construcción de un nuevo centro público obligaría, conforme a la normativa vigente, a rescindir conciertos educativos con centros privados, incluidos tres colegios situados en el centro de la ciudad, dos de ellos de carácter religioso. Sin embargo, afirma que esta posibilidad “no va a suceder de ninguna manera”, ya que la enseñanza privada concertada funciona en la práctica como “un mecanismo de segregación que blinda a los sectores más influyentes de la sociedad, de un alumnado supuestamente conflictivo, inadaptado o disruptivo”.

El sindicato rechaza que la reducción de la población escolar sea un fenómeno coyuntural y la vincula a “una decisión política de mucho calado” que define el modelo de ciudad que se está construyendo para el futuro de Ceuta. En este contexto, alude al consenso político entre España y Marruecos, asumido por PP y PSOE y respaldado por una mayoría social, que apostaría por “encapsular” la ciudad, manteniéndola “en una especie de burbuja políticamente indefinida, sostenida con fondos públicos, a la espera… siempre a la espera”.

Este planteamiento se habría sintetizado en el eslogan “Más España, más Europa”, una consigna que, según CCOO, resulta “muy inquietante”, ya que implica que anteriormente Ceuta era “menos España” y “menos Europa”. Aunque esta estrategia pueda generar una sensación de calma a corto plazo, el sindicato advierte de sus consecuencias: descenso de población, contracción de la actividad económica y un progresivo proceso de desarraigo social.

La Federación de Enseñanza de CCOO concluye que “la mentira es una pieza clave de este nuevo contexto político”. A su juicio, para que el sistema funcione es necesario que la ciudadanía asuma explicaciones que ocultan la realidad, ya que “es mucho más fácil y cómodo decir que el centro del Brull está atascado por ‘problemas técnicos’ que contar una verdad que infunde desasosiego”. En este escenario, el sindicato afirma que “hemos decidido hacer de la mentira nuestra forma natural de vida pública”.