CCOO reclama de nuevo transporte público gratuito en Ceuta ante el impacto de la crisis energética
CCOO insiste a la Ciudad Autónoma en implantar la gratuidad del transporte público como medida temporal frente a la subida del combustible derivada de la guerra en Oriente Próximo.
El sindicato CCOO ha vuelto a solicitar a la Ciudad Autónoma de Ceuta la implantación de la gratuidad del transporte público, una medida que plantea como respuesta a las consecuencias económicas derivadas de la actual crisis energética vinculada a la denominada guerra en Oriente Próximo.
Según expone la organización sindical, el bloqueo del estrecho de Ormuz y la destrucción de instalaciones productoras de energía están generando efectos inmediatos en los mercados internacionales, especialmente en el suministro de combustible, con un impacto que ya se percibe en países asiáticos y que podría trasladarse a Europa en cuestión de semanas.
Medidas para mitigar el impacto económico
Ante este contexto, CCOO recuerda que diferentes gobiernos han adoptado iniciativas para paliar los efectos de la crisis sobre la ciudadanía. En el caso de España, el Congreso ha convalidado recientemente el denominado ‘decreto anticrisis’, orientado a amortiguar el impacto económico.
No obstante, el sindicato subraya que no solo los gobiernos nacionales tienen margen de actuación, sino también las administraciones autonómicas y locales. En este sentido, durante la última reunión de la Mesa del Diálogo Social, CCOO planteó formalmente la gratuidad del transporte público en Ceuta, al menos de forma puntual y temporal.
El objetivo de esta propuesta es ampliar la protección económica de la ciudadanía ceutí mientras persistan los efectos de la crisis energética, con la posibilidad de extender la medida en función de su eficacia.
Beneficios adicionales de la gratuidad
Además del alivio económico directo, CCOO señala que la gratuidad del autobús podría generar efectos positivos adicionales para la ciudad. Entre ellos, destaca una mayor duración de las reservas de combustible, lo que permitiría afrontar mejor posibles restricciones al repostaje, como ya ocurre en algunos países asiáticos.
Asimismo, la medida contribuiría a una mejora de la circulación, especialmente en zonas y momentos de mayor saturación, y favorecería la reducción de emisiones contaminantes, alineándose con objetivos medioambientales.
El debate sobre el coste económico
Desde la Ciudad Autónoma, la principal objeción a esta propuesta se basa en el bajo precio del transporte público en Ceuta, especialmente mediante el uso de bonos. Actualmente, el coste por viaje oscila entre 0,62 euros (0,31 euros con bonificación) para el billete ordinario y 0,20 euros (0,10 euros bonificado) para pensionistas y desempleados.
Sin embargo, CCOO recuerda que no todos los usuarios disponen de estos bonos, ya sea por falta de información o desinterés, lo que implica que muchos ciudadanos abonen el precio completo del billete ordinario, fijado en 0,85 euros.
A partir de este argumento, el sindicato plantea una cuestión clave: si el precio ya es reducido, el impacto presupuestario de su gratuidad podría ser asumible.
Estimación del impacto presupuestario
Para sustentar su propuesta, CCOO aporta datos concretos. Según los presupuestos de la Ciudad Autónoma, la empresa municipal AMGEVICESA tenía previstos para 2026 unos ingresos de aproximadamente 2.300.000 euros en concepto de recaudación por autobuses.
Esto se traduce en unos 191.666 euros mensuales, una cifra que el sindicato considera relevante, pero asumible desde el punto de vista presupuestario, especialmente si la medida se aplica de forma temporal.
Propuesta flexible y adaptada a la evolución
CCOO plantea que la gratuidad del transporte público pueda implementarse de forma inmediata o mediante criterios de activación puntual, vinculados a indicadores concretos como el aumento del precio del combustible o la imposición de restricciones al consumo.
Este enfoque permitiría articular una respuesta rápida y adaptativa ante un escenario energético incierto, minimizando el impacto sobre la renta del trabajo y contribuyendo a sostener el poder adquisitivo de la población.