La CECE denuncia que el modelo de gestión de bajas laborales “ahoga” a las pymes
Las pymes españolas asumen más costes por bajas laborales que la propia Seguridad Social.
La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha advertido del impacto económico que el actual sistema de gestión de bajas laborales por enfermedad común tiene sobre las pequeñas y medianas empresas -pymes- españolas. Según datos difundidos por la organización, las empresas soportan un coste directo cercano a los 14.000 millones de euros anuales, cifra que podría superar los 20.000 millones si se incluyen otros gastos relacionados.
La CECE señala que las empresas asumen los tres primeros días de baja por enfermedad común o accidente no laboral, y hasta los 15 días con una reducción de la base reguladora. Además, muchos convenios colectivos obligan a cubrir complementos salariales incluso más allá del día 16, lo que incrementa aún más la carga económica. A esto se suman las cotizaciones sociales, que las empresas deben seguir abonando durante toda la duración de la baja.
En conjunto, las empresas estarían asumiendo un gasto superior al del propio sistema público, que ronda los 15.000 millones de euros, lo que, según la confederación, sitúa al tejido productivo en una situación de desventaja.
El impacto, apunta la CECE, es especialmente grave para las pymes, que representan más del 99 por ciento del tejido empresarial y no cuentan con el margen de maniobra de las grandes corporaciones. Esta situación, afirman, limita el crecimiento, la productividad y, en algunos casos, pone en riesgo la viabilidad de estos negocios.
La organización también critica la limitada capacidad de actuación de las mutuas para controlar el absentismo, a pesar de que su gobernanza recae en manos empresariales. Esta limitación, según la CECE, se traduce en bajas más largas y menor control del proceso.
Desde una perspectiva comparativa, España presenta unas cotizaciones sociales del 9,5 por ciento del PIB, frente al 7,1 por ciento de la media europea y el 4,5 por ciento de los países de la OCDE, lo que, según la CECE, reduce la competitividad de las empresas españolas.
Ante este panorama, la confederación reclama una reforma "urgente y profunda" del sistema de incapacidad temporal que reconozca el papel de las empresas, amplíe la capacidad de las mutuas y haga el sistema "más justo, equilibrado y eficiente".