Cerca de un cuarto del Presupuesto de la Ciudad se irá en pagar al personal
El documento presupuestario que se presentará ante el Pleno recoge un gasto de personal de 102.556.974'13 euros, un 24'18 por ciento del total del presupuesto consolidado.
La consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, presentaba en la jornada de ayer el Proyecto de Presupuesto General de la Ciudad para 2026, un documento que está previsto que sea sometido a aprobación inicial del Pleno de la Asamblea en apenas 10 días, el próximo 19 de noviembre.
Un documento en el que el Capítulo I, el destinado a Personal, vuelve a ser uno de los más elevados del gasto público, situándose únicamente por detrás del Capítulo IV, el destinado a transferencias corrientes.
Así, el proyecto de Presupuestos para 2026 recoge que el gasto en Personal ascenderá a 102.556.974,13 euros, lo que representa aproximadamente el 24,18 por ciento del total del presupuesto consolidado que, tal y como les contábamos este lunes, asciende a 424 millones de euros.
Dentro de esta cifra, además, la cantidad que se destinará del Presupuesto a hacer frente al pago de los salarios de la clase política y el personal eventual, es decir, los diferentes asesores tanto del Ejecutivo como de los diferentes grupos políticos, asciende a 3.724.017,22 euros, un 0,87 por ciento del total del gasto presupuestario.
Un incremento salarial del dos por ciento
Un total de gastos del Capítulo I en el que se ha incorporado un incremento salarial del dos por ciento para los empleados públicos. Así lo recoge la Memoria del Presupuesto, que subraya, como ya sucediera el pasado año, que no se dispone todavía de directrices oficiales del Estado sobre la subida retributiva del personal al servicio del sector público.
Es por ello, señala el documento, que la Ciudad deberá ajustar las cuantías definitivas cuando se establezcan mediante Real Decreto, teniendo en cuenta que, de nuevo, este año, los Presupuestos Generales del Estado acabarán prorrogados.
En coherencia con esta situación, la Memoria presupuestaria indica que se han actualizado todas las partidas del Capítulo I de gastos de personal, adecuándolas al gasto efectivo de 2025 y a previsiones razonables para 2026, bajo la premisa de garantizar la estabilidad en el empleo público y la prestación eficaz de los servicios esenciales.
Tal y como detalla la Memoria del Presupuesto, durante el ejercicio 2025 se procedió al abono de los atrasos derivados de la actualización retributiva del 0,5 por ciento correspondiente al año 2024, tras la aprobación de dicha medida por parte del Gobierno de la Nación el pasado mes de julio.
La incertidumbre ante la prórroga de los PGE
La Memoria del Presupuesto advierte precisamente de esta situación, por la que la Ciudad deberá afrontar la incertidumbre derivada de la ausencia de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, lo que “obliga a mantener una gestión prudente y flexible en materia retributiva y de personal”.
A pesar de este contexto, señala el documento, el Gobierno de la Ciudad se mantiene en su compromiso con preservar el empleo público y la calidad del servicio, evitando cualquier impacto negativo sobre la atención ciudadana.
En ese sentido, la política de personal que se plasma en el Presupuesto persigue “mantener la estabilidad, promover la profesionalización y asegurar la eficiencia administrativa”, fortaleciendo los recursos humanos como un pilar esencial de la gestión pública moderna y orientada al ciudadano.
Gastos para "ajustes organizativos"
La Memoria del Presupuesto recoge, además, una dotación específica de 500.000 euros destinada a financiar los ajustes organizativos y retributivos que puedan derivarse de la nueva Relación de Puestos de Trabajo (RPT) aprobada en 2025.
Esta medida, explica el documento, busca reforzar la especialización y profesionalización de los servicios públicos, avanzando hacia una Administración más moderna, ágil y eficiente.
Además, se incrementa en otros 500.000 euros la partida destinada a servicios extraordinarios, con el fin, señala la Memoria, de garantizar la cobertura de eventualidades y necesidades sobrevenidas a lo largo del ejercicio, asegurando la continuidad operativa de los servicios públicos.
Por último, el documento recoge que los gastos sociales del personal experimentarán un aumento del cinco por ciento, en línea con “la política de refuerzo del bienestar laboral y la mejora de las condiciones de trabajo de los empleados públicos, en reconocimiento a su implicación diaria en la prestación de servicios a la ciudadanía”