Ceuta Ya! pedirá que la Asamblea “repruebe la política educativa de la Ciudad”
Ceuta Ya! llevará al próximo Pleno una propuesta para reprobar la política educativa del Gobierno de la Ciudad, al considerar que el Ejecutivo se desentiende del fracaso escolar y rechaza medidas destinadas a garantizar la igualdad de oportunidades en la educación obligatoria.
Ceuta Ya! llevará al próximo Pleno resolutivo de la Asamblea de Ceuta una propuesta para reprobar la política educativa del Gobierno de la Ciudad en el ámbito de la educación obligatoria. La formación autonomista sostiene que los índices de fracaso escolar en la ciudad son “escandalosos” y denuncia la “indiferencia” de las administraciones públicas ante esta situación.
Según el partido, el fracaso escolar presenta una “distribución asimétrica” que no genera preocupación institucional porque “siempre queda la privada a modo de refugio”. En este contexto, Ceuta Ya! afirma que todas las iniciativas que ha planteado para combatir esta realidad han recibido un “rotundo rechazo” por parte del Ejecutivo local.
El secretario general de la formación, Mohamed Mustafa, critica lo que denomina la “doctrina” del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, según la cual el fracaso académico de miles de jóvenes ceutíes no sería responsabilidad del Gobierno local. Mustafa recuerda que, aunque las competencias educativas recaen en el Ministerio, sí corresponde a la Ciudad crear las condiciones materiales en las que el alumnado desarrolla sus estudios.
En este sentido, Ceuta Ya! defiende la implantación de una red de aulas de estudio bien equipadas para estudiantes que viven en infraviviendas, así como un programa público de refuerzo educativo para quienes no pueden costear clases particulares. La formación también propone la gratuidad del material escolar desde el primer día de curso para las familias con menos recursos y la puesta en marcha de un programa contra el acoso escolar como KIVA.
Todas estas medidas, según Mustafa, están “perfectamente incardinadas en el marco de competencias de la Ciudad” y han sido rechazadas de manera explícita o implícita por el Gobierno, incluso cuando algunas han sido aprobadas sin llegar a aplicarse. Por ello, el diputado considera que la reprobación de la política educativa del Ejecutivo local “adquiere la categoría de obligación moral”.