DÍA DE CEUTA

Ceuta Ya! no presentará candidatos a las Medallas de la Autonomía y reabre el debate sobre el Día de Ceuta

Día de Ceuta 2024 / Archivo

La formación critica la “política de cuotas” en los galardones y reabre el debate sobre el Día de Ceuta, proponiendo el 13 de febrero como alternativa.

Ceuta Ya! ha anunciado que, por tercer año consecutivo, no presentará candidatos para la Medalla de la Autonomía, manteniendo sus críticas al actual sistema de concesión de este reconocimiento.

La formación considera que el modelo vigente responde a una “política de cuotas” en la que cada partido propone a su propio galardonado, lo que, a su juicio, “resta valor” a una distinción que debería tener un carácter más consensuado. En este sentido, defienden la necesidad de abrir un debate para reformular el sistema, apostando por otorgar menos medallas, con menor frecuencia y con un mayor acuerdo entre las fuerzas políticas.

Desde Ceuta Ya! insisten en que la fórmula actual está “agotada” y que es necesario replantearla para dignificar el reconocimiento, aunque han trasladado su respeto a las personas que serán distinguidas en la presente edición.

Críticas al Día de Ceuta

Además, la formación ha reiterado su rechazo a la fecha del Día de Ceuta, que se celebra el 2 de septiembre coincidiendo con la entrega de estas medallas. Según sostienen, esta fecha es “una ofensa para gran parte de la población” y carece de arraigo social, al considerar que “casi nadie sabe lo que se conmemora ni se siente identificado”.

El secretario general del partido, Mohamed Mustafa, ha vuelto a plantear como alternativa el 13 de febrero, fecha en la que, según ha recordado, Ceuta decidió mantenerse vinculada a España en lugar de a Portugal. No obstante, ha mostrado disposición a debatir otras propuestas.

Desde la formación también han recordado que el Pleno ya acordó en su momento estudiar un posible cambio de fecha, una iniciativa que, según denuncian, no se ha desarrollado hasta el momento.

Con este posicionamiento, Ceuta Ya! mantiene su línea crítica tanto con el sistema de reconocimientos institucionales como con la simbología oficial de la ciudad, reclamando cambios que, a su juicio, conecten mejor con la ciudadanía.