viernes. 02.12.2022
130 ANIVERSARIO

Ceuta salda otra deuda con su historia

Los actos del 130 aniversario de la UGT han tenido, en este martes, su jornada más emotiva. Se trataba de descubrir dos placas: una conmemorativa de la primera sede del sindicato, en calle Agustina de Aragón y otra en homenaje a los policías locales que pagaron con su vida haber sido escoltas del ex alcalde Antonio Sánchez Prados. Un acto en el que el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha recordado a Ascensión Mendieta, una de las referentes de la memoria histórica en España.

Que Antonio Sánchez Prados es el muerto más icónico de la Guerra Civil española en Ceuta está, casi, fuera de cualquier duda. Pero la alargada sombra del médico y dos veces alcalde ha tapado durante años otras tragedia similares. Por ejemplo, la de Juan Salvo, Enrique Caliani, Victor Sánchez, Cecilio Fernández, Julio Pardo, Prudencio González y Francisco Martos Hernández. Salvo este último, todos eran policías locales, aunque todos compartieron el mismo destino: ser fusilados -aún pueden verse los tiros en la pared- junto a la Puerta de Málaga del acuartelamiento del Hacho. Este martes, se inauguraba una placa con el nombre de todos ellos. Momento que el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha aprovechado para recordar no solo a los homenajeados sino a Ascensión Mendieta: tras años luchando por sacar los restos de su padre de una fosa común, este martes ha sido enterrada junto a su progenitor en un cementerio, como era su voluntad.

Pero sin duda alguna, el testimonio más emotivo de la jornada ha sido el de Alfonso González. Es hijo de Prudencio; nombre que han heredado todos los varones de la familia como homenaje a un agente de la Policía Local al que ni siquiera pudo salvarle la vida que sus cuatro hijos, niños entonces, acudieran al coronel Ramón Buesa para pedirle clemencia.

 

El padre de Alfonso, el abuelo de Pedro Caliani... Este último lamentaba que su madre no haya vivido para ver el homenaje, que en cualquier caso agradece. Un tema, el del abuelo fusilado, que no se hablaba nunca en su infancia.

Minutos después, una nueva placa. Esta, en calle Agustina de Aragón, a apenas centímetros de la que recuerda que ahí murió la heroína de los Sitios de Zaragoza. Ahí también se ubicó la primera sede de la UGT. La placa tiene un especial simbolismo, como explica el historiador local Paco Sánchez: recuerda la conferencia que la ceutí Antonia Castillo -la primera mujer en colegiarse como médico en España- dio a las mujeres sobre el seguro de maternidad y que le costó ser procesada por participar en actividades políticas.

Un edificio que tiene un tercer protagonista al que aún se le debe un homenaje: nadie mejor que Antonio Escobar representa la tragedia de la Guerra Civil. Lo sabe bien Sánchez, que desliza que el nombre del general podría servir para rotular el futuro acuartelamiento de la Guardia Civil.

La jornada comenzó con un encuentro entre el secretario general de UGT y los presidentes de Cámara de Comercio y Confederación de Empresarios.

 

 

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