SENADO

Chandiramani reivindica en el Senado el papel estratégico de Ceuta

La vicepresidenta segunda y consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, en el Senado

La vicepresidenta segunda ha destacado en Madrid el potencial geoestratégico y económico de la ciudad, subrayando su resiliencia y el crecimiento del sector tecnológico.

La vicepresidenta segunda y consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha defendido en el Senado el papel de Ceuta como territorio estratégico para el futuro de España.

Su intervención ha tenido lugar en el marco de la Jornada de Contabilidad y Administración Pública, celebrada en la Cámara Alta y organizada por el Grupo Popular, un foro que ha reunido a representantes institucionales, expertos y técnicos de toda España.

Un foro de reflexión sobre la administración pública

El encuentro ha servido como espacio de análisis sobre los retos actuales de la administración pública y la gestión contable, congregando a entidades locales, senadores, consejeros, expertos y estudiantes universitarios.

Durante su intervención, Chandiramani agradeció la invitación y reconoció la labor de la senadora Esther del Brío, destacando la importancia de generar espacios que permitan visibilizar las singularidades de los territorios extrapeninsulares.

Ceuta, “frontera viva de Europa”

La responsable autonómica definió a Ceuta como una “frontera viva de Europa” y un “puente entre continentes”, subrayando su posición geoestratégica en el Estrecho de Gibraltar.

Asimismo, recordó que la ciudad constituye la única frontera terrestre de la Unión Europea con África, un factor que condiciona directamente su realidad política, económica y social.

En este contexto, Chandiramani aseguró que, pese a su carácter periférico en el mapa, Ceuta ocupa una posición central en el modelo de Estado.

Fiscalidad como instrumento de equilibrio

Uno de los ejes principales de su intervención fue la defensa del régimen económico y fiscal especial de Ceuta, que, según afirmó, no debe entenderse como un privilegio.

La vicepresidenta subrayó que la fiscalidad diferenciada es un “instrumento de equilibrio territorial”, diseñado para compensar las desventajas estructurales derivadas de la situación geográfica de la ciudad.

Este modelo forma parte de una estrategia más amplia basada en tres pilares: la estabilidad regulatoria, la digitalización y el impulso de sectores emergentes.

Resiliencia ante las crisis recientes

Chandiramani recordó que Ceuta ha tenido que hacer frente en los últimos años a tres crisis de gran impacto: la pandemia de la COVID-19, la crisis migratoria de mayo de 2021 y el cierre de la aduana comercial con Marruecos.

A pesar de estas dificultades, la ciudad ha demostrado una notable resiliencia institucional y capacidad de adaptación, avanzando en la transformación de su modelo económico.

Crecimiento del sector tecnológico

La consejera puso especial énfasis en la evolución del sector tecnológico, que ya representa en torno al 12% del PIB de Ceuta, consolidando a la ciudad como un nodo digital emergente.

Además, destacó el incremento del empleo vinculado a actividades digitales y la reducción del desempleo general y juvenil, en un contexto que calificó como especialmente complejo.

Calidad de vida y cohesión social

Más allá de los indicadores económicos, Chandiramani resaltó el valor de Ceuta como ejemplo de convivencia, diversidad cultural y cohesión social.

Asimismo, subrayó aspectos como la seguridad, la cercanía institucional y el acceso ágil a los servicios públicos, factores que contribuyen a mejorar la calidad de vida y a favorecer la atracción de talento.

Retos estructurales y llamamiento al Estado

En la recta final de su intervención, la vicepresidenta reconoció la existencia de retos estructurales, entre ellos la diversificación económica, la mejora de las infraestructuras, la reducción del desempleo y el fortalecimiento del tejido empresarial.

En este sentido, hizo un llamamiento a reforzar el compromiso del Estado con Ceuta, defendiendo la necesidad de políticas sostenidas y adaptadas a su realidad.

Ceuta no necesita ser explicada, necesita ser entendida y respaldada”, concluyó Chandiramani, subrayando que la ciudad representa una oportunidad para demostrar la eficacia de las políticas de cohesión territorial en España.