PLAYAS

La Ciudad invertirá 8 millones en rehabilitar la Bahía Sur pero podría tardar hasta 3 años

Playa de la Ribera

El portavoz del Gobierno ha anunciado este martes el encargo realizado a Tragsatec para redactar el proyecto de mejora del litoral de la Bahía Sur. Una rehabilitación en la que invertirá entre 8 y 9 millones de euros pero que, sin embargo, podría tardar hasta tres años si la evaluación ambiental tiene que hacerse por la vía ordinaria y no por la simplificada.

“Largo me lo fías, amigo Sancho”. La expresión quijotesca viene más que al pelo en lo que se refiere al anuncio realizado este martes por el portavoz del Gobierno en relación al encargo a Tragsatec de la redacción del proyecto de mejora del litoral de la Bahía Sur. Un proyecto que, ha explicado Alejandro Ramírez, contará con el estudio de evaluación ambiental, un trámite que podría alargarse hasta 36 meses, es decir, 3 años.

El proyecto, ha explicado el portavoz, tendrá en cuenta cuestiones básicas para la rehabilitación de las playas de la Bahía Sur como el aporte de arena, la reconstrucción y mejora de los espigones o el acondicionamiento del paseo peatonal, pero la clave se encontrará en el necesario estudio de evaluación ambiental, cuya tramitación es compleja pero que Tragsatec ya ha hecho en otros territorios.

Así, si se permitiera el trámite ambiental simplificado, el proyecto podría estar en un plazo de un año, al que luego habría que sumar los 4 o 5 meses de ejecución de la actuación. Sin embargo, si el estudio de evaluación ambiental tuviera que ir por la vía ordinaria podría retrasarse hasta 36 meses, 3 años de espera para que las playas de esa zona, las más concurridas, se encuentren en perfecto estado. “A priori, nos dice Tragsatec que lo normal es que fuera por la tramitación simplificada pero hay que esperar”.

En este sentido, ha señalado el portavoz del Gobierno, la semana pasada ya se mantuvo, además, una reunión con el área de Costas de la Delegación del Gobierno, para explicarle el proyecto y mostrar la disposición de colaboración en la tramitación de todos los permisos que sean necesarios.

Se trata, en cualquier caso, de una actuación de gran envergadura, que supondría una inversión de entre 8 y 9 millones de euros y en la que no se descarte que los aportes de arena lleguen desde otros territorios. Esta, precisamente, sería una de las claves que determinará si el trámite va por la vía simplificada o por la ordinaria pero es que, ha reconocido Ramírez, lo que tiene que ver con la calidad de la arena es “una tarea pendiente” del Gobierno.