INMIGRACIÓN

La Ciudad sigue acogiendo a más de 400 menores mientras las salidas a otros territorios se agilizan

Menores acogidos asisten a clase / Archivo

La Ciudad Autónoma ha registrado en este año el ingreso de 764 menores en sus servicios de acogida. De ellos 402 siguen siendo atendidos a día de hoy.

El portavoz del Gobierno, Alejandro Ramírez, ha hecho este miércoles balance de la crisis migratoria que atraviesa Ceuta, y que ha sido una de las cuestiones que ha marcado el año, con especial atención a la situación de los menores extranjeros no acompañados, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. En su comparecencia, Ramírez ha vuelto a poner sobre la mesa los datos que reflejan, como ya sucedía también durante 2024, la fuerte presión que sigue soportando el sistema de acogida de la ciudad.

764 menores han sido acogidos en 2025

Actualmente, ha explicado, Ceuta atiende a 402 menores extranjeros no acompañados, lo que supone una sobreocupación del 188 por ciento respecto a la capacidad del sistema ordinario. En lo que va de 2025, ha señalado, se han registrado 764 ingresos de menores, una cifra inferior a la del pasado año, cuando se contabilizaron 912, lo que representa un descenso del 16 por ciento.

Pese a esta reducción en el número de menores que han ingresado en los servicios de acogida en este 2025, el portavoz ha subrayado que el 65 por ciento de estos menores se encuentran acogidos en recursos de emergencia, lo que evidencia la saturación de los dispositivos disponibles.

Durante su intervención, el portavoz del Gobierno ha destacado como muy positiva la aplicación del Real Decreto Ley que habilita mecanismos extraordinarios de traslado de menores a otros territorios. Así, ha señalado, desde el pasado 28 de septiembre, un total de 166 menores han sido derivados fuera de Ceuta, una medida que se suma a las salidas por mayoría de edad y que ha contribuido a aliviar parcialmente la presión sobre el sistema.

En este sentido, Ramírez ha asegurado que este mecanismo está funcionando “como debe”, con traslados que se realizan cada vez con mayor agilidad, frente a la situación anterior, en la que el único modo de reducir la ocupación era la salida de los menores al cumplir la mayoría de edad.

Un incremento generalizado en la llegada de inmigrantes en lo que va de año

Este balance se enmarca en un contexto migratorio general marcado por el incremento en la llegada de inmigrantes a la ciudad, tal y como reflejaba este mismo martes el Balance de Inmigración del Ministerio del Interior correspondiente a la primera quincena de diciembre, que, si bien muestra un acusado descenso de las llegadas por vía marítima, refleja un notable incremento de los accesos por vía terrestre.

Según los datos oficiales, en lo que va de 2025 han llegado a Ceuta cinco inmigrantes por vía marítima, frente a los 28 registrados en el mismo periodo de 2024, lo que supone 23 personas menos y una caída del 82,1 por ciento. En cuanto a las embarcaciones, se han contabilizado tres este año frente a las siete del ejercicio anterior, una reducción del 57,1 por ciento.

Por el contrario, las llegadas por vía terrestre continúan al alza. El balance recoge 3.396 accesos irregulares en 2025, frente a los 2.386 del año pasado, lo que implica un incremento de 1.010 personas, un 42,3 por ciento más. Solo en los últimos 15 días han accedido a la ciudad de forma irregular 128 personas, todas ellas por vía terrestre.

Una presión migratoria que se consolida

Estos datos confirman que durante la primera quincena de diciembre se ha mantenido la tendencia anual de aumento continuado de las entradas, tanto de personas adultas como de menores, consolidando una presión migratoria que se ha dejado sentir en los últimos meses. Esta situación ha provocado no solo el colapso de los servicios de acogida de menores, sino también del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que llegó a cerrar sus puertas el pasado mes de septiembre, obligando a varios cientos de personas a dormir en sus inmediaciones.

Más allá de las cifras, la crisis migratoria sigue marcada por una tragedia humanitaria persistente. Al menos 44 personas han perdido la vida en lo que va de año intentando alcanzar las costas ceutíes. Aunque la práctica totalidad de las entradas se produce por vía terrestre, el Ministerio del Interior incluye en esta categoría también a quienes se lanzan al mar para bordear a nado los espigones del Tarajal y de Benzú, al no tratarse de accesos mediante embarcaciones.

El balance vuelve a poner sobre la mesa la magnitud de la crisis migratoria que atraviesa la ciudad, con unos datos que contrastan con la tendencia nacional, ya que en lo que va de año han accedido a España 35.935 inmigrantes, 24.376 menos que en el mismo periodo de 2024, lo que supone una caída de las entradas irregulares superior al 40 por ciento.