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"El cordón umbilical con la península ya está hecho": la presidenta de REDEIA celebra la interconexión eléctrica

Beatriz Corredor, presidenta de REDEIA, durante la entrevista concedida a este medio

Beatriz Corredor ha llegado a Ceuta para escenificar la llegada del primer cable submarino de interconexión eléctrica en Ceuta. La presidenta de REDEIA asegura que traerá suministro más seguro, fin de los apagones y un salto para atraer inversión

La imagen del buque cablero fondeado frente a la explanada de Juan XXIII ha servido como telón de fondo para un acto cargado de simbolismo: la llegada del primer cable submarino de la interconexión eléctrica entre la península y Ceuta. La obra, ejecutada por Red Eléctrica (Redeia), pone a la ciudad a las puertas de dejar atrás un aislamiento energético que ha condicionado su desarrollo económico y social durante décadas.

"El proyecto de interconexión Península–Ceuta es un hito para Ceuta, para España y para Red Eléctrica", subrayó a este medio la presidenta de la compañía, Beatriz Corredor, visiblemente emocionada por la magnitud de la obra.

La infraestructura, que supera los 200 millones de euros de inversión y ha requerido tecnología puntera para su ejecución, permitirá que Ceuta disponga de un suministro eléctrico estable, seguro y con capacidad suficiente para garantizar su crecimiento a futuro.

Adiós a los apagones

La presidenta de REDEIA incidió en que la mejora será palpable para los ceutíes desde el primer día: "Para empezar, dejarán de sufrir los cortes de suministro que vienen padeciendo. El cable garantizará un servicio de mayor calidad para ciudadanos, empresas y servicios públicos".

El sistema cuenta con un doble circuito submarino (N-1), diseñado para asegurar que, en caso de incidencia en uno de los cables, el otro pueda mantener el suministro. Además, las actuales centrales que abastecen a la ciudad no se cerrarán, sino que quedarán en reserva como apoyo de emergencia. "Eso aporta una tranquilidad añadida: la vida de los ceutíes va a mejorar, sin duda, una vez que el cable esté en servicio", insistió Corredor.

 

Respaldo institucional

La presidenta no dudó en reconocer que la rapidez con la que el proyecto ha pasado de la planificación a la ejecución responde al respaldo político del Gobierno de España. "Sin su compromiso hubiera sido imposible sacarlo adelante", afirmó, citando expresamente a las vicepresidentas Teresa Ribera y Sara Aagesen, así como a la delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez, por su papel a la hora de agilizar permisos y trámites administrativos.

"Desde que se aprobó la planificación vigente en 2022, estamos en 2025 y ya tenemos prácticamente terminado el cable y las subestaciones. Eso en proyectos de esta envergadura es una velocidad inusual", apuntó.

Energía para el futuro

Más allá de resolver los problemas de cortes eléctricos, la interconexión abre la puerta a un nuevo escenario de oportunidades para Ceuta. Conectada al mix energético nacional, que ya es casi un 60% renovable, la ciudad podrá atraer industrias y servicios que hasta ahora encontraban un obstáculo en la limitada capacidad de generación local.

"Ceuta se incorpora a un sistema eléctrico interconectado con España y Europa. Eso garantiza seguridad, estabilidad y potencia para empresas que requieren mucha energía de manera continua, como la industria digital. Hablamos también del hidrógeno verde y de otras tecnologías de futuro. Esta infraestructura es, en realidad, una apuesta por el desarrollo económico y social de Ceuta", sostuvo Corredor.

Un impacto ambiental mínimo

La presidenta quiso tranquilizar a los vecinos ante las posibles dudas sobre el impacto ambiental del proyecto. "Los cables submarinos se han tendido cumpliendo estrictos requerimientos de protección de la biodiversidad marina y de los ecosistemas. En tierra se ha optado por la perforación horizontal, lo que evita afectar playas, turismo o pesca. Los ceutíes no verán más que una subestación blindada dentro de una nave", explicó.

El objetivo, insistió, es que la ciudadanía perciba únicamente los beneficios: menos contaminación, menos ruido, un paisaje urbano sin alteraciones y una ciudad mejor conectada energéticamente.

Proyecto Cero: escuchar antes de ejecutar

La interconexión ha sido también el punto de partida de un cambio interno en la forma de trabajar de REDEIA, al que llaman Proyecto Cero. "Descubrimos que ninguna infraestructura puede hacerse sin contar con las comunidades a las que afecta. Ahora trabajamos con una estrategia de impacto integral: no puede haber beneficio económico si no hay rentabilidad social", defendió Corredor.

Beatriz Corredor junto a Juan Vivas / S.I

Esa filosofía implica preguntar primero qué necesita el territorio, cómo puede hacerse de la mejor manera y adaptar el proyecto a esas demandas. "Desde Ceuta hemos exportado un modelo de trabajo que ya aplicamos en toda España: escuchar primero y ejecutar después".

"El cordón umbilical con la península ya está hecho"

En clave más personal, la presidenta de REDEIA compartió con emoción la metáfora que más ha escuchado estos días: "El cordón umbilical con la península ya está hecho", señaló recordando la similitud con Hércules, que separó los continentes, que realizó durante el acto en la explanada de Juan XXIII el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard y ahora "Red Eléctrica los une".

Con más de veinte años de visitas a Ceuta a sus espaldas, Corredor quiso agradecer el trato recibido: "Siempre se me ha tratado con un cariño que no me encuentro en todas partes. Este proyecto es también un homenaje a los ceutíes, porque sin su comprensión y su apoyo nada de esto hubiera sido posible".

La interconexión, que estará plenamente operativa a finales de este año, no solo conectará eléctricamente a Ceuta con la península. También simboliza la voluntad de derribar barreras y garantizar que el futuro de la ciudad autónoma no quede lastrado por su condición geográfica.