MUFACE

CSIF se planta ante el Gobierno para salvar MUFACE: "No permitiremos que acaben con este modelo"

Miguel Borrá, presidente nacional de CSIF / Archivo

El sindicato CSIF, encabezado por su presidente nacional Miguel Borra, ha lanzado un ultimátum al Gobierno para asegurar la financiación de MUFACE, la mutualidad que garantiza la asistencia sanitaria de más de un millón de empleados públicos. En diciembre, una nueva oleada de concentraciones se llevará a cabo en todo el país en defensa de este modelo, mientras el sindicato no descarta medidas de presión más drásticas.

En un clima cada vez más tenso entre el Gobierno y los sindicatos, CSIF se ha posicionado como una fuerza de resistencia en defensa del modelo mutualista de MUFACE, una organización que durante décadas ha brindado cobertura sanitaria a 1,5 millones de empleados públicos en España. En el reciente V Congreso de la Ciudad Autónoma de Ceuta, celebrado este martes a mediodía, Miguel Borra, presidente de CSIF, ha dejado claro que el sindicato no está dispuesto a quedarse de brazos cruzados. “Lo vemos complicado, pero no estamos dispuestos a consentirle al Gobierno que acabe con este modelo", declaró.

Borra señaló que en los últimos días se han realizado concentraciones en toda España, como la de ayer en la Plaza de los Reyes, donde miles de empleados públicos salieron a las calles exigiendo al Ejecutivo una negociación seria. Sin embargo, el sindicato ha advertido que estas manifestaciones son solo el comienzo. “Esta concentración fue apenas el inicio; en diciembre volveremos a las calles, y no descartamos tomar medidas más drásticas si el Gobierno persiste en su negativa a dialogar", anunció, con una determinación que parecía casi desafiante.

CSIF lleva años destacándose en el panorama sindical por su independencia, tanto económica como ideológica, un aspecto que Borra no duda en subrayar. Según él, la autonomía del sindicato —financiado exclusivamente por sus afiliados— les permite denunciar y enfrentarse a cualquier administración sin ataduras. "Podemos manifestarnos según cuál sea el gobierno porque no tenemos deudas con nadie", ha afirmado con contundencia. Esta independencia ha permitido a CSIF consolidarse como una "alternativa real" en el complejo y competitivo mundo sindical español.

En este contexto, la defensa de MUFACE se ha convertido en una cuestión de principios y de justicia social. Borra advirtió que el desmantelamiento de este modelo afectaría gravemente a los empleados públicos y a sus familias. Según el líder sindical, la falta de financiación para MUFACE podría derivar en una crisis de asistencia sanitaria para miles de personas, un desenlace que CSIF está determinado a evitar a toda costa.

El próximo 16 de diciembre, CSIF organizará concentraciones frente a todas las subdelegaciones del Gobierno en España y en el Ministerio de Hacienda en Madrid. Esta jornada será clave en la lucha por MUFACE, pero Borra ya ha dejado claro que, de no obtener una respuesta positiva, el sindicato valorará "medidas más drásticas" a partir de 2025. Entre las demandas de CSIF también figuran la negociación de la subida salarial para el próximo año, la eliminación de la tasa de reposición, y la consolidación de una carrera profesional justa para todos los empleados públicos.

La lucha por MUFACE, que ha unido a empleados públicos de todos los rincones del país, representa para CSIF no solo la defensa de un modelo sanitario, sino también un desafío ante lo que consideran una falta de compromiso del Gobierno con los derechos de los trabajadores. Borra y su equipo se han comprometido a seguir en esta batalla y advierten que están dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias para asegurar que MUFACE continúe siendo una opción viable para todos aquellos que han dedicado su vida al servicio público.