Un estudio patológico determinará el estado real del Ramón y Cajal y las obras necesarias para reabrirlo
Se realizará un estudio patológico de emergencia para determinar si el daño en el forjado del centro escolar es puntual o generalizado
La consejera de Educación y Cultura, Pilar Orozco, ha comparecido este martes en la sala de prensa del Palacio Autonómico para informar sobre la situación del colegio Ramón y Cajal, tras el desprendimiento del falso techo en uno de los aseos del centro. Un incidente, provocado por una deficiencia en el forjado, ha obligado al desalojo del edificio y a la suspensión temporal de la actividad docente.
Estudio técnico y desalojo preventivo
La comparecencia se ha producido después de que en los últimos días las críticas hayan arreciado contra el Gobierno de la Ciudad y, más concretamente, contra la consejería dirigida por Orozco. Este martes ha tratado de responder a esas críticas exponiendo las actuaciones que se están realizando para que, a la mayor brevedad posible, la situación pueda retornar a la normalidad.
Un retorno que, a priori, no parece sencillo, ya que la propia consejera ha explicado que el desprendimiento ocurrido en uno de los aseos ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que exista una deficiencia generalizada en el forjado del centro, construido en los años 50 y sometido a una obra integral en 2004.
Por este motivo, ya se han puesto en marcha los mecanismos necesarios para realizar un estudio patológico de emergencia, que determinará si el problema es puntual o afecta a la totalidad de la edificación. Mientras tanto, el centro escolar permanecerá desalojado hasta que concluyan primero el estudio y, posteriormente, las obras que los técnicos consideren necesarias.
Desde el pasado jueves, la Dirección Provincial de Educación determinó el desalojo del colegio y el traslado de sus estudiantes a otros centros cercanos. Desde entonces, la Ciudad ha puesto a disposición vehículos y personal para realizar el traslado de mobiliario y material escolar, garantizando que escolares y docentes puedan continuar su actividad lectiva desde este lunes.
Críticas de la oposición, los sindicatos y los padres
El problema del Ramón y Cajal se veía venir, según han señalado los grupos de la oposición, los sindicatos y las familias. Estos han denunciado que hace años se venían advirtiendo deficiencias como grietas en techos y paredes.
Respecto a si la Consejería de Educación tenía conocimiento de esta situación, Orozco explicó que “en la consejería lo que recibimos son solicitudes por parte de la dirección del centro de cuestiones que van surgiendo en el día a día y los técnicos determinan cómo actuar”. Además, recordó que desde 2020 se han ejecutado 55 actuaciones de mantenimiento en centros escolares, 35 de ellas durante esta legislatura, a las que se ha destinado un total de 3,4 millones de euros, además de contar con contratos en vigor de mantenimiento diario.
La antigüedad de los centros escolares
En este sentido, Orozco recordó que en varias ocasiones, tanto en reuniones con la Dirección Provincial de Educación como con el Ministerio de Educación y la Gerencia de Infraestructuras, se ha advertido de la antigüedad de los centros escolares en Ceuta, señalando que 15 de ellos superan los 50 años. El Ramón y Cajal es uno de esos centros.
Durante su intervención, la consejera propuso además la creación de una mesa de seguimiento en la que participen todas las partes implicadas, con el fin de coordinar las actuaciones y reducir al mínimo el impacto en la comunidad educativa.
La consejera aseguró comprender el “malestar” generado, pero insistió en la necesidad de comprobar si el daño en el forjado es puntual o generalizado, ya que lo fundamental es garantizar la seguridad de toda la comunidad educativa.
Sin solución, de momento, para el BM Ramón y Cajal
El cierre del colegio también afecta al Club Balonmano Ramón y Cajal, que desarrolla su actividad deportiva en las instalaciones del centro. Por el momento, no existe una infraestructura alternativa para que este club pueda continuar con sus entrenamientos.
No obstante, se están manteniendo contactos con el Instituto Ceutí de Deportes (ICD) y otros centros para buscar espacios alternativos donde los equipos puedan entrenar y continuar su actividad mientras duren las obras.