BRIGADAS VERDES

La FPAV, sobre la insostenible situación de las Brigadas Verdes: “no tenemos ni para brochas”

El presidente y el tesorero de la FPAV, este miércoles en la sede de la entidad / Laura Ortiz

El presidente y el tesorero de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos denuncian que es inviable seguir haciéndose cargo del servicio y reclaman que les reciba el presidente de la Ciudad, algo que no ha hecho en dos años.

La situación de las Brigadas Verdes es insostenible. Así lo denunciaba este martes la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) en un comunicado remitido a los medios de comunicación y así lo han vuelto a reiterar este miércoles su presidente, Francisco García Segado, y su tesorero, Manuel Díaz, en una comparecencia celebrada en la sede de la entidad.

Una situación insostenible desde el punto de vista económico y también desde el de la gestión, y que llega motivada, entre otros motivos, por la falta de claridad del Gobierno respecto a la integración de las Brigadas Verdes en una sociedad municipal, la reivindicación por la que llevan peleando los trabajadores desde la municipalización del servicio de limpieza viaria y que, un año después del compromiso del Ejecutivo, sigue sin ejecutarse.

Es por ello que desde la FPAV entienden que desde el 31 de diciembre las Brigadas Verdes dejarán de ser de su competencia y pasarán a la Ciudad Autónoma, todo ello a pesar de que desde el Gobierno no se les haya dado ningún tipo de indicación respecto al procedimiento, la empresa municipal en la que se integrarían los trabajadores o los plazos.

Problemas económicos y de gestión

Lo que sí tienen claro desde la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos es que, en las actuales circunstancias, ellos no pueden seguir haciéndose cargo del servicio, en primer lugar por los condicionantes de carácter económico. Y es que, insisten, con los 4.100.000 euros recogidos en el documento presupuestario para prestar el servicio no es suficiente.

La mayor parte de esa cantidad se va, han explicado, en hacer frente a los pagos de las nóminas de los 117 trabajadores que a día de hoy forman parte de las Brigadas Verdes. Una cantidad, han recordado, que se ha incrementado como consecuencia de su adscripción al convenio de jardinería, paso previo requerido por la administración local para su integración en el entramado municipal.

Así las cosas, la cantidad que queda para gastos de funcionamiento es mínima. Tanto es así, ha explicado el tesorero de la entidad, que a día de hoy “no tenemos ni para brochas” y que no se ha podido hacer frente a la adquisición del vestuario de invierno, algo que, ha explicado, va a provocar denuncias por parte de los trabajadores.

Además de los problemas económicos, desde la FPAV se ha puesto sobre la mesa el problema que supone la gestión de este servicio. Y es que, aclaran, la entidad no está cualificada para hacer frente a la misma, reclamando en alguna ocasión, han recordado, el nombramiento de un gerente, y poniendo sobre la mesa los problemas continuos a los que se enfrentan con la Intervención de la Ciudad Autónoma, encargada de fiscalizar el gasto, por errores en las auditorías o en las memorias que se presentan.

Sin noticias sobre la municipalización

Es por todo ello, han insistido, que su decisión de renunciar a la gestión de las Brigadas Verdes no podría solucionarse tan solo con un incremento de la cantidad que se recibe para las mismas, sino que pasa porque la administración local ponga negro sobre blanco su futuro. Que aclare, de una vez por todas, si se va a proceder a su municipalización, y de no ser así, que se les diga la verdad para que ellos mismos puedan trasladarla a los trabajadores.

De considerarse, finalmente, por parte de los técnicos, que esa municipalización no es posible, ha explicado el tesorero de la entidad vecinal, su intención no es “dejar en la estacada a los trabajadores”, si bien sería necesario sentarse a negociar tanto la cantidad que se recibe para la gestión como las condiciones de la misma.

Dos años reclamando una reunión con el presidente de la Ciudad

Y es que, han insistido, ese es otro de los grandes problemas a los que se vienen enfrentando a lo largo de los últimos años. Tras dos años solicitando una reunión con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, para abordar esta cuestión, la misma no se ha producido, y cuando les ha recibido el consejero de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, Alejandro Ramírez, ha sido solo para abordar cuestiones relativas a las barriadas.

La FPAV lamenta que desde la Ciudad Autónoma tan solo se les llama para trabajar, sin tener en cuenta la situación por la que están atravesando. Una situación, ha explicado el presidente de la entidad vecinal, Francisco García Segado, en la que no deja de incrementarse el trabajo que se les encomienda, desde podas a limpieza de grafitis, entre otras cosas, sin tener en cuenta la precariedad económica con la que se presta el servicio, el mal estado de los vehículos o las sanciones a las que tienen que hacer frente por las multas impuestas por las fuerzas y cuerpos de seguridad ante incumplimientos en las condiciones en las que prestan su trabajo.

Una situación insostenible y ante la que, tal y como anunciaban este martes, su gestión finalizaría el próximo 31 de diciembre.