El Informe Frontera Sur 2024 expone “carencias” en el CETI y su acogida de personas migrantes
El Informe Frontera Sur 2024 coloca a Ceuta como un punto clave en las rutas migratorias internacionales por su ubicación estratégica y su singularidad dentro del Acuerdo Schengen. Sin embargo, denuncia que esta relevancia contrasta con graves deficiencias en la protección de derechos humanos y la atención a las personas migrantes, especialmente en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, cuya capacidad y condiciones son consideradas insuficientes para garantizar una acogida digna.
El Informe Frontera Sur 2024, realizado por la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, destaca a Ceuta como un enclave clave en las rutas migratorias internacionales debido a su posición estratégica y su estatus especial en el Acuerdo Schengen. Sin embargo, afirma que “esta relevancia geopolítica contrasta con las graves carencias en el respeto a los derechos humanos y la seguridad jurídica de las personas migrantes que llegan a la ciudad”.
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta, inaugurado en el año 2000 con una capacidad de 512 plazas, ha sido señalado como “insuficiente para cubrir las necesidades básicas de sus residentes”. Según el informe, “el acceso al centro no está regulado por criterios claros, sino que depende de decisiones políticas. Esto ha generado históricas exclusiones a ciertos colectivos, como las personas de nacionalidad marroquí, a pesar de que no existe fundamento legal para negarles la entrada”.
El CETI alberga actualmente a personas de diversas nacionalidades, desde países del Magreb hasta regiones subsaharianas, así como del Medio Oriente. Estas personas se dividen entre los programas de ayuda humanitaria y de protección internacional. No obstante, las condiciones dentro del centro han sido ampliamente criticadas por su falta de recursos suficientes para garantizar una acogida digna. La separación obligatoria entre hombres, mujeres y menores es otro aspecto que dificulta la convivencia familiar.
Historias trágicas que exponen las fallas del sistema. El informe documenta “casos desgarradores que reflejan la inadecuación del CETI para abordar las necesidades de sus residentes”. En enero de 2023, Moussa, un joven guineano, se quitó la vida tras ser expulsado del centro durante una ola de frío, quedando sin alternativas de alojamiento. En marzo del mismo año, Mamadou Baldé, también de Guinea, murió tras lanzarse al mar, en un contexto de deterioro psicológico y falta de apoyo psicosocial. “Estas tragedias ponen de manifiesto la insuficiencia de los recursos disponibles en el CETI para responder a las necesidades de las personas en situación de especial vulnerabilidad”.
El Informe Frontera Sur 2024 concluye que Ceuta sigue siendo un "espacio de frontera" donde se vulneran derechos fundamentales. Aunque el CETI fue concebido como una solución temporal, sus deficiencias estructurales lo han convertido en un símbolo de las dificultades que enfrentan las personas migrantes en la ciudad autónoma. Desde ONGs y otras instituciones, se insiste en la necesidad de mejorar los recursos y los protocolos de atención para garantizar una acogida digna y respetuosa con los derechos humanos.