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Juan Vivas: “El Ramadán es una celebración de todos los ceutíes”

Juan Vivas durante su comparecencia en el Iftar Institucional / Alma Palomino

El presidente de la Ciudad asegura que las comunidades religiosas de Ceuta son “cuatro partes de un mismo corazón, indivisible e inseparable”. 

El presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas, ha defendido este jueves la convivencia y el valor de la diversidad cultural y religiosa durante su intervención en el Iftar Institucional celebrado con motivo del mes sagrado del Ramadán.

Durante su discurso de apertura, Vivas ha agradecido la presencia de las autoridades civiles y militares, así como de representantes de las distintas confesiones religiosas de la ciudad, subrayando el carácter institucional de un encuentro que busca reconocer públicamente la importancia de esta celebración.

El presidente ha querido destacar que el Ramadán forma parte del patrimonio social de la ciudad y que su celebración trasciende a la propia comunidad musulmana. “La celebración del Ramadán es una celebración de todos los ceutíes”, ha afirmado, recordando que, al igual que ocurre con otras festividades religiosas, forma parte de la identidad compartida de una ciudad marcada por su diversidad.

En este sentido, Vivas ha asegurado que las cuatro comunidades religiosas y culturales presentes en Ceuta representan “cuatro partes de un mismo corazón, absolutamente indivisible e inseparable”. Mientras la comunidad musulmana vive este mes desde la espiritualidad, el ayuno y la oración, el resto de la ciudadanía lo hace, según ha explicado, desde “el respeto, la cercanía y el aprecio”.

Durante su intervención, el presidente ha defendido que los sentimientos religiosos y las creencias de los demás no pueden considerarse ajenos, especialmente cuando forman parte del entorno cotidiano de la convivencia. “No podemos considerar extraños los sentimientos religiosos o las creencias de quien tenemos al lado: del amigo, del vecino o del compañero”, ha señalado.

Vivas también ha apelado a los elementos que unen a los ceutíes por encima de sus diferencias, recordando que todos comparten el mismo espacio y aspiraciones. “Compartimos el cielo que nos cubre, el suelo que pisamos, el sol que nos alumbra y el mar que nos abraza. Compartimos anhelos, inquietudes, ilusiones, sueños y esperanzas”, ha expresado.

El presidente ha planteado además que ante una realidad multicultural como la de Ceuta existen dos formas de afrontarla: utilizarla como herramienta para dividir o entenderla como una oportunidad para enriquecerse como sociedad. A su juicio, la ciudadanía ceutí ha optado claramente por la segunda vía.

“Los ceutíes han elegido cultivar el respeto, la comprensión y el aprecio por la realidad multicultural de nuestra ciudad”, ha indicado, señalando que esta convivencia se vive de forma natural y cotidiana, aunque no por ello deja de tener una gran trascendencia.

En esta línea, Vivas ha asegurado que Ceuta constituye un ejemplo de convivencia basado en aquello que une a sus ciudadanos, entre lo que citó el sentimiento de pertenencia a España, la voluntad de vivir en paz y armonía y la aspiración común de prosperidad y bienestar.

El presidente también ha querido subrayar que el respeto a la diversidad cultural y religiosa es plenamente compatible con los principios recogidos en la Constitución española y en el sistema democrático. Según ha explicado, valores como la igualdad sin discriminación, la libertad y el imperio de la ley son la principal garantía para que esa diversidad pueda convivir con normalidad.

Finalmente, Vivas ha concluido su intervención apelando a la fraternidad como horizonte de la convivencia en la ciudad. “Los ceutíes hemos aprendido que el punto de partida está en el conocimiento, el aprecio y el respeto; que en el camino está la convivencia y que el destino no puede ser otro que la fraternidad”, ha afirmado.

El presidente ha cerrado su discurso recordando que la convivencia también se construye desde la empatía y los sentimientos compartidos: “Hemos aprendido que las lágrimas no tienen color y que es imposible aplaudir con una sola mano”.

Tras sus palabras, ha deseado a los presentes un 'Ramadán Mubarak' antes de dar paso al inicio del iftar, la tradicional ruptura del ayuno al caer la noche.