ADUANA COMERCIAL

El laberinto de errores en la 'apertura' de la aduana en Ceuta y Melilla

Frontera

La activación de los pasos comerciales entre España y Marruecos ha estado marcada por improvisaciones, obstáculos técnicos y falta de coordinación, evidencia que las 'pruebas piloto' estaban lejos de ser suficientes


El pasado miércoles, los pasos comerciales de Ceuta y Melilla se reactivaron tras meses de inactividad. Desde mayo de 2023, las denominadas "pruebas piloto" permanecieron paralizadas, mientras las explicaciones oficiales sobre su puesta en marcha se resumía en una única frase repetida hasta la saciedad: "España ha hecho los deberes". Este mantra se reiteraba, especialmente tras las declaraciones de Nasser Bourita, ministro de Exteriores de Marruecos, quien justificó el retraso aludiendo a "problemas de implementación técnica" y no políticos. En diciembre de 2023, en Rabat, Bourita se reunió con su homólogo español, José Manuel Albares, quien afirmó que "por nuestra parte todo está listo para que puedan empezar a operar, no son necesarias más pruebas piloto". Sin embargo, un año después, queda claro que sí lo eran.

La cronología de este fiasco comenzó temprano en Melilla, en lo que se denominó la "primera fase" de la apertura de la aduana comercial, y los problemas no tardaron en aparecer. Marruecos había especificado, según recogió El País, que los vehículos aptos para el paso debían ser camiones cerrados, ni articulados ni furgonetas. Esta exigencia provocó contratiempos en el paso de Beni Enzar, pero en Ceuta no se tomó en cuenta.

En la primera prueba piloto de Ceuta, realizada el 27 de enero de 2023, la Delegación del Gobierno confió en Almacenes Bentolila para realizar el cruce, pero la empresa no disponía de un camión cerrado. A última hora, se recurrió a otra empresa que cedió el vehículo necesario. Este camión llegó a la frontera con escolta, pero la documentación entregada no correspondía al vehículo que finalmente intentó el paso, lo que generó un nuevo obstáculo burocrático.

Estos contratiempos respaldan las declaraciones del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien negó la existencia de "trabas" para la reapertura de las aduanas con Marruecos, insistiendo en que los problemas eran "cuestiones técnicas que deben concretarse". Sin embargo, todo apunta a que estas cuestiones técnicas se concentran, principalmente, en el lado español de la frontera, donde las soluciones parecen tan esquivas como las explicaciones oficiales.