EMPLEO PÚBLICO

Más de 500 personas se examinan hoy para 61 plazas de AMGEVICESA

Más de 500 personas se están examinando esta mañana para obtener una de las 61 plazas de AMGEVICESA.  Las pruebas han comenzado a las 08.30 en el Campus Universitario y en la UNED.

Las instalaciones del Campus Universitario 'Manuel Olivencia' presentaban esta mañana un nutrido aspecto. Quizá, como pocas veces: 500 personas al amanecer no es lo habitual. El motivo: buscar una de las 61 plazas de auxiliar de servicios de la sociedad municipal AMGEVICESA. Contratos fijos-discontínuos, para cometidos varios como vigilancia de playas, auxiliares en la explanada de embolsamiento o distintas funciones desarrolladas por la sociedad municipal.

Una operaria de AMGEVICESA, pendiente de que todo transcurra con normalidad / Juanjo Coronado

Así pues, todas las instalaciones adyacentes a la calle Cortadura del Valle, como el Salón de Actos o el Salón de Grados, así como las de la Universidad Nacional de Educación a Distancia estaban abiertas desde primera hora. También todo el personal de AMGEVICESA disponible para atender las dudas de los opositores. Estos estaban divididos en dos turnos, en función del apellido: hasta la G des, desde las 08.30, y desde ahí hasta la Z desde las 10.00.

Operarios de AMGEVICESA ordenan material. Al fondo, opositores examinándose / Juanjo Coronado

Y claro, el nerviosismo. Dudas de última hora sobre donde examinarse, y alguno que se equivocó de aula, y cuando fue a la que le correspondía "me encontré con las puertas cerradas", nos decían a un grupo de periodistas. Las zonas, acordonadas y el gerente de la sociedad, José Luis Fernández Medina, al frente del operativo. "Imposible atenderos, disculpadme", nos decía a los informadores cuando le pedíamos una valoración.

José Luis Fernández Medina, gerente de AMGEVICESA/ Juanjo Coronado

No era para menos: la entrada al Campus estaba lleno, el propio Fernández Medina estaba pendiente de que todo estuviese en orden en las aulas y las reclamaciones y dudas de los opositores que no cesaban. Un detalle: a las diez de la mañana llega un operario con refuerzos. Estos refuerzos consistían en cuatro cajas de folios, puesto que el papel comenzaba a escasear a esas horas. Entre los opositores, de todo como en botica: desde los de promoción interna hasta que los que acudían "a tentar la suerte, a ver si podemos mejorar". La respuesta, en unos días.