RADIOTERAPIA

El MDyC insiste: "No hay voluntad política" para instalar una unidad de radioterapia en Ceuta

Un aparato de radioterapia./archivo

 

El choque entre Nadia Mohamed y Nabila Benzina reabre el debate la necesidad de una unidad de radioterapia en Ceuta, diez años después de cederse un terreno que sigue vacío pero "sin masa crítica" de pacientes

 

La interpelación presentada este martes por la portavoz del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC), Nadia Mohamed, ha vuelto a colocar sobre la mesa un debate que en Ceuta se repite desde hace más de una década: la necesidad de la formación localista de que la ciudad cuente con una unidad de radioterapia propia.

Mohamed recordó que se trata de una “reivindicación histórica” de pacientes oncológicos, colectivos sociales y profesionales sanitarios, pero denunció que el compromiso presupuestario anunciado no se ha traducido en avances concretos. “Queremos saber cuáles son los motivos por los que hasta la fecha no se ha ejecutado la partida comprometida y qué conversaciones se han mantenido con INGESA y el Ministerio de Sanidad. ¿Hay plazos, fechas, datos concretos?”, preguntó.

La respuesta del Ejecutivo local

La consejera de Sanidad, Nabila Benzina, defendió la predisposición del Gobierno de la Ciudad, aunque subrayó que la competencia corresponde a INGESA y al Ministerio de Sanidad. Benzina leyó en el Pleno un informe remitido por Génesis Care, la empresa gestora que atiende actualmente a los pacientes ceutíes en Algeciras.

La consejera destacó que la clínica cuenta con tecnología renovada en 2021, índices de satisfacción del 97% y tiempos de espera inferiores a los de la media nacional. Además, explicó que los pacientes ceutíes son trasladados en helicóptero a Algeciras con gastos cubiertos por INGESA y priorización en las consultas, lo que —según trasladó— garantiza “continuidad asistencial y eficacia”.

En 2024, un total de 95 pacientes de Ceuta recibieron radioterapia en el centro concertado, con un coste global de algo más de medio millón de euros. Benzina recordó que la instalación de una unidad propia requeriría una inversión inicial de 5,5 millones de euros y un gasto anual cercano al millón y medio, además de afrontar la falta de radiofísicos y oncólogos radioterapéuticos. “Con 350.000 euros no vamos a montar una clínica de radioterapia. La colaboración de la Ciudad es necesaria, pero insuficiente sin el compromiso del Ministerio y la empresa privada”, zanjó.

No puede hablar como portavoz de Génesis Care

La intervención de Benzina encendió la réplica de Nadia Mohamed, que acusó al Ejecutivo de limitarse a reproducir los argumentos de una empresa privada. “Me ha dado una respuesta literal de Génesis Care. Sabemos desde 2017 que a la empresa no le resulta rentable instalarse en Ceuta. Pero lo grave es que el Ministerio de Sanidad también hable de rentabilidad”, reprochó.

La diputada del MDyC insistió en que la singularidad geográfica de Ceuta impide comparar su situación con la de cualquier comunidad autónoma. “Aquí no hay una carretera para llegar en una hora a un hospital. Aquí hay un estrecho, hay temporales, y cuando el helicóptero no vuela los pacientes se quedan sin tratamiento. Cada día cuenta para los enfermos oncológicos”, alertó.

Mohamed acusó al Gobierno central de “falta de voluntad política” y recordó que el MDyC llegó a proponer una partida simbólica en los presupuestos municipales para contribuir a la adquisición de equipamiento. “Nos dicen que no hay especialistas, pero en Ceuta faltan cardiólogos, neurólogos y psiquiatras. Si el argumento es ese, tendríamos que cerrar el hospital entero”, ironizó.

Un debate que se repite

La consejera Benzina cerró el intercambio insistiendo en que la Ciudad “ha hecho su parte” al reclamar al Ministerio y mantener abierta la colaboración presupuestaria, pero recalcó que la última palabra corresponde al Estado y a INGESA.

El choque volvió a evidenciar la brecha entre la visión del Ejecutivo local, que remite a la falta de competencias y de masa crítica de pacientes, y la del MDyC, que denuncia que las trabas son políticas y no técnicas