POLÉMICA

Moción de censura, diputados “cortitos” y “antipolítica”: la primera comparecencia de Verdejo fuera de Vox

Carlos Verdejo durante su comparecencia de este viernes / Laura Ortiz

Carlos Verdejo ha comparecido este viernes, por vez primera, como diputado no adscrito. Una comparecencia que anuncia lo que viene porque su proyecto, ha asegurado, es el de la “antipolítica”.

Se esperaba desde hace meses, pero no ha acabado cristalizando hasta este periodo vacacional. Carlos Verdejo ya no forma parte del grupo parlamentario de Vox y es ya, de facto, diputado no adscrito en la Asamblea de Ceuta. Una nueva posición que este mismo viernes ha escenificado en su primera comparecencia fuera de Vox, en la que, además de anunciar una moción de censura contra el presidente de la Ciudad, ha calificado al resto de diputados de “cortitos” y ha lanzado una advertencia a sus ya excompañeros, con los que ha asegurado que mantendrá debates “interesantes”.

Pero por partes. El ya diputado no adscrito ha comparecido desde segundos antes de las nueve menos cuarto de la mañana en la sala de prensa del Palacio Autonómico para dar cuenta de su nueva situación en el seno de la Asamblea de Ceuta. Verdejo es ya diputado no adscrito, aunque desde hace meses se encontraba fuera de la disciplina de Vox. Pese a ello, ha explicado, decidió aguantar porque así se lo pidieron internamente desde el otro lado del Estrecho, a la espera del relevo de Juan Sergio Redondo al frente del partido en la ciudad. Algo que, finalmente, no ha sucedido y que le ha llevado a seguir el camino que ya tomara su excompañera y “amiga”, Teresa López, hace unos meses.

Representante de la “antipolítica”

Y lo ha hecho para “seguir sacando a la luz los trapos sucios económicos del Gobierno y todos los partidos”, para realizar una “fiscalización total” y mostrar en qué se gasta el dinero, “sus dietas, sus viajes, sus comidas y cómo se compra a todos los partidos”, para poner sobre la mesa “todas las redes clientelares, de asesores, de ONG… toda la red clientelar no solo del Gobierno, sino de todos los partidos de la ciudad”. Porque Verdejo se ha presentado este viernes ante los medios como “el azote de la corrupción moral, la mentira, la opacidad y la falta de transparencia”.

Un Carlos Verdejo que ha dejado claro que su objetivo, a partir de ahora, no será construir sino destruir, “deslegitimar las instituciones” partiendo de la base de que “están corrompidas” y mostrándose absolutamente en contra del “sistema partitocrático”, porque su existencia “es dañina” y “debe ser demolida”. Por eso no ha tenido reparos en cuestionar una democracia que “es otro tipo de dictadura” y ha anunciado que él será “la antipolítica”, defendiendo “lo políticamente incorrecto” y dificultando “en todo lo posible las prácticas de todos los partidos”.

Advertencia a sus excompañeros

Pese a lo que pudiera parecer a priori, el ya exdiputado de Vox ha optado por no centrar la comparecencia de este viernes en sus ya excompañeros, si bien les ha lanzado algunos mensajes de los que, a buen seguro, ya están tomando nota. Así, ha asegurado que va a hablar en cada pleno ya “sin el veto de Vox” y ha anunciado debates “interesantes” con Juan Sergio Redondo, Ana Belén Cifuentes y Francisco José Ruiz, especialmente con este último.

No ha dudado tampoco a la hora de pedir paciencia a quienes han exigido que renuncie a su acta de diputado, especialmente a la exsenadora Yolanda Merelo, a quien ha explicado que no tendrá que esperar mucho para poder entrar a formar parte de la Asamblea, anunciando la salida de alguno de los actuales miembros del grupo Vox y dejando caer que podría entrar incluso el siguiente en la lista, insinuando que podrían ser dos los abandonos antes de que acabe la legislatura.

Ningún acuerdo con el Gobierno

Respecto al Gobierno, Verdejo ha asegurado que con él “no hay acuerdo posible” y que votará siempre en contra porque “no me vendo por asesores ni por partidas presupuestarias”.

Igualmente, ha anunciado una moción de censura en la sesión plenaria correspondiente al mes de enero, si bien esto requiere de cierta aclaración. Para poder presentar una moción de censura como tal, efectiva para que esté en juego el cambio al frente de la Presidencia de la Ciudad, es necesario contar con las firmas de 13 diputados, algo que a día de hoy no parece que esté en condiciones de conseguir, por lo que todo hace indicar que lo que presentará será una propuesta en ese sentido, aunque sin efectos prácticos.

En cualquier caso, ha señalado durante su discurso, su objetivo pasa por “forzar a retratarse a todos los grupos”, ya que “si no se cambia al presidente será porque la mayoría no quiere”.

El proyecto Hispanos

Su salida de Vox y sus anuncios de convertirse en líder de la antipolítica, sin embargo, no implican que Carlos Verdejo tenga intención de salir de la vida política como tal. Y es que durante su comparecencia ha anunciado también que desde hoy mismo forma parte del proyecto Hispanos, que tiene como objetivo registrarse como partido político. Un proyecto que no pretende gobernar Ceutaporque con el tinglado que tienen montado es imposible”, pero sí que “cada vez más personas puedan ver lo que hay”, haciendo efectivo “el dicho de que no habrá paz para los malvados”.

Hispanos necesita gente, ha anunciado, “gente dura y valiente”, señalando que “el que quiera luchar por Ceuta ya sabe dónde encontrarme”. En cualquier caso, cuando formalice legalmente el partido “no va a ser para gobernar Ceuta”, porque “en esta ciudad gana quien tiene comprado a todo el mundo”.

A lo que sí aspira, ha asegurado, es a elevar el nivel de la Asamblea, porque “la mayoría de los diputados son unos ignorantes, el nivel es muy cortito y en el equipo de Gobierno también”.

Todos los no adscritos están “comprados”, salvo Teresa López

Entre las declaraciones de Verdejo de este viernes, una afirmación ha llamado especialmente la atención: la de la compra de los diputados no adscritos que, en bloque, votaron a favor del presupuesto. Entre ellos se encontraba su excompañera Teresa López. Interpelado sobre si considera que ella también se ha vendido, tras alabarla hace unos meses cuando decidía salir del partido, el ex de Vox ha señalado que “no voy a entrar en sus motivos” para votar a favor del presupuesto, pero la salva de la quema.

Soy amigo personal de Teresa López y lo seguiré siendo”, ha afirmado, para recordar que él vivió muy de cerca todo lo que sucedió en su salida de Vox, algo que ha calificado como “una pena” y una “injusticia”.

Promete sorpresas

De cara a la próxima sesión plenaria, la ordinaria de diciembre que se celebrará la próxima semana, no está prevista su intervención, pero ya anuncia que habrá sorpresas. Esta será, a partir de ahora, la tónica de cada pleno porque él, ha insistido, no ha cambiado. Quizás es ahora “menos inocente”, pero promete mantener la actitud que ya tuvo en la pasada legislatura, cuando era portavoz de Vox.