PRESUPUESTO GENERAL DE LA CIUDAD

Redondo ve conspiraciones "entre bambalinas" y Vivas interviene ante un "ataque personal"

Redondo durante su intervención / Alma Palomino

El líder de Vox no ha llevado al Pleno propuestas para las cuentas de la Ciudad -que ha votado en contra- pero ha aprovechado la ocasión para arremeter contra el presidente, al que ha acusado de tejer redes clientelares y de sumir a Ceuta en una "gerontocracia"

El voto negativo de Vox a los Presupuestos 2026 no ha cogido al Gobierno por sorpresa. Que tras lo que Kissy Chandiramani había considerado hasta el momento "un debate constructivo" tornase en una ristra de falacias ad hominen, referencias a la migración y acusaciones de clientelismo "entre bambalinas" que han obligado a intervenir al propio Juan Vivas -moderador del Pleno-  quizás sí. 

Tras alusiones a una "gerontocracia" y diversos ataques al presidente, al que Juan Sergio Redondo ha animado a "disfrutar de su sillón, de su epílogo, de sus tránsfugas y de sus aduladores 'hispaniaguados'" e instado a "rendir cuentas", este no ha podido sino afear el "ejercicio deleznable" y "cargado de odio" del  líder de Vox, al que ha llamado simple y llanamente "cobarde". 

"Yo no sé cuándo me tocará, pero tengo la conciencia muy tranquila", ha zanjado, dejando claro que Redondo ha aprovechado la ocasión del Pleno y no el debate sobre el Estado de la Ciudad al pensar que el dirigente no podría hablar para defenderse del "ataque personal". "Cuanto más lo oigo más ganas tengo de servir a Ceuta y de servir a España", le ha espetado 

Sin propuestas

Ya había quedado claro que no habría acuerdo posible entre partidos. Hacía semanas el gobierno popular ya había reiterado que el Ejecutivo “mantiene líneas rojas" que no iba "a cruzar" con la formación ultraderechista; esta por su parte ya había reprobado de manera pública unas cuentas "sacadas adelante"-vaticinaba a raíz de la comisión de Hacienda previa a la Sesión Plenaria- con el apoyo de los diputados no adscritos, ya que “no representan a ningún proyecto político ni a ningún votante, más allá de su propio interés”.

La cuestión, ha subrayado la consejera, es que a pesar de sus duras palabras contra el Ejecutivo, Vox no ha llevado ninguna propuesta al Pleno más allá de una "enmienda total" que "lo único que hace es rebajar la partida del servicio de menores" y que lo mismo incorpora a otros epígrafes "que les viene bien" que las deja para "ahorro". 

Redondo va al Pleno pero "no por gusto"

Redondo ha salido al atrio del Salón de Plenos como un miura, convencido de que "aunque hoy aprueben (el PP) estos presupuestos con su mayoría fiel y sus socios de conveniencia la historia ya los ha juzgado, porque la ciudad real ya no les cree". 

El portavoz no ha escatimado en reproches hacia la gestión de Vivas y su "eterna era" de "desastre económico, político y social" sostenida en la "mentira, la improvisación, la dependencia". En resumen, "promesas eternas, humo presupuestario que no toma forma y cuando lo hace llega tarde, mal y con sobrecoste". 

"Bien podíamos habernos ahorrado este debate", ha comenzado su intervención frente al Pleno, al considerar que podría "haber enchufado un vídeo del año pasado" y que "en Ceuta nada ha cambiado". O sí, ha añadido, "a peor", en referencia a la limpieza, la "diáspora" de ceutíes, el ahogo de los autónomos y el drama migratorio agravado por el ya repetido "efecto llamada". 

Redondo ha dejado claro que tan solo ha participado en "este ritual inútil", "no por gusto", sino por "responsabilidad". Porque es su trabajo.

Con la misma sensación ha respondido Chandiramani, que ha señalado lo "poco original" del discurso de Vox y de lo costoso que resulta rebatir a Redondo sin "aburrir a los ciudadanos". 

Confabulación "entre bambalinas"

Tras un repaso por los distintos "títulos" de las "mismas canciones" que para Vox suponen las últimas cuentas presentadas por Chandiramani, a las que siempre pone un eslogan -este año son los Presupuestos del "equilibrio, prudencia y compromiso con el crecimiento"- Redondo ha reiterado su desacuerdo con la política "inmovilista" del Partido Popular. 

Tampoco le ha temblado la voz a la hora de acusar al PP y más concretamente al presidente de ajustar el contenido de las arcas municipales "a quienes han confabulado entre bambalinas y a altas horas de la tarde-noche en su despacho" y de "convertir el consenso en un arma de domesticación política".

"Yo de noche estoy con mi familia porque hay que atender la conciliación", le ha respondido la delegada del área de Hacienda, asegurando que "todo está en reflejado en los presupuestos", capítulo por capítulo. 

Una economía sostenida "en la subvención"

Mientras tanto, "la economía real de Ceuta" no es la que dibujan los folios oficiales de la señora Chandiramani", ha criticado sin embargo Redondo sobre un tejido empresarial "que va en caída" y una EPA que desvela que el desempleo en Ceuta -un cuarto de la población activa- dobla las cifras nacionales, golpeando especialmente a los jóvenes.

También ha mencionado los informes de fracaso escolar, la inflación creciente o la caída de los autónomos y la creación y destrucción de empresas comparando las cifras de Ceuta con Melilla, que ostenta mejores datos en todos estos aspectos. "Basados", ha recordado Chandiramani, "en estadísticas que ellas mismas advierten que los resultados deben ser tomados con cautela" ante la falta de una muestra suficientemente representativa. 

Y es que para Redondo la economía ceutí se sostiene únicamente "en la subvención y la dependencia" y que "inmoviliza a la ciudadanía" en lugar de impulsarla. Razón por la cuál ha afeado el crecimiento de las partidas destinadas a Servicios Sociales sin mejorar la cobertura, sino con la previsión del "deterioro social" de la ciudad. 

Indirectas muy directas y viceversa

Tampoco ha dejado pasar la oportunidad de referirse a redes "clienteleares" y la concesión de "subvenciones nominativas" que, ha señalado, se realizan "sin explicación detallada, su naturaleza u objetivos medibles" pero que "curiosamente se alienan políticamente con quienes puedan tener algunas de las llaves que el señor Vivas necesita para aprobar estos Presupuestos".

Un "sistema que no es tan solo opaco, sino injusto" y que ha tildado de "opaco". "Investigue bien su consejería", ha insistido a Nabila Benzina desde el atril, haciendo referencia a supuestas entidades "que surgen de pronto, que según los propios expedientes fueron rechazadas por falta de documentación y que sin embargo reciben partidas directas de 100.000 euros". 

Los menores y el efecto llamada

En esta línea, Redondo ha cargado con dureza contra el gasto presupuestado para la atención de menores extranjeros no acompañados, al que la Ciudad -que entiende como "una cuestión humanitaria"- prevé dedicar 16 millones habiendo ya admitido que este "amenaza la estabilidad" de las arcas municipales y que, ha asegurado, "perpetúa" el problema. "Claro, es que somos frontera, qué otro problema vamos a tener", le ha espetado la consejera con cierto sarcasmo.

"Se ha creado un circuito paralelo que cada año que pasa es más grande, más caro y más difícil de desmontar y que vive especialmente bien del efecto llamada y de la cronificación del conflicto", ha insistido Redondo.

Por su parte Chandiramani ha recordado al líder de Vox las sentencias que avalan el protocolo sobre "cómo debe proceder el Gobierno de la Ciudad". 

La mención que todos esperaban 

"Sumisión" e "incapacidad" han sido algunos de los calificativos que Redondo ha utilizado también para referirse a la llamada "lealtad institucional" proclamada el pasado jueves por el propio líder del Ejecutivo autonómico durante la visita del presidente del Gobierno de la Nación, el socialista Pedro Sánchez, a la Ciudad. Acto en el que Vox no estuvo, pero que ha tildado de "bochornoso". 

A partir de ahí, el ultraderechista ha hecho la referencia a Marruecos habitual de sus discursos al hablar sin mayor preámbulo de la necesidad de una "política económica basada en la soberanía nacional que no supedite el futuro de Ceuta a los caprichos de Rabat ni al desinterés de Madrid". 

"Ceuta no se merece las palabras gruesas y las faltas de respeto a las que nos tienen acostumbrados en esta Asamblea", ha zanjado Chandiramani, aseverando que será Redondo quien en un futuro tenga que "rendir cuentas".