ADUANA COMERCIAL

Redondo carga contra el cierre de la aduana: “Un nuevo capítulo más de la habitual extorsión marroquí”

Juan Sergio Redondo, presidente y portavoz de VOX / Archivo

VOX denuncia que no se trata de un hecho aislado, sino de una maniobra calculada para presionar a España, con graves consecuencias para Ceuta y Melilla.

El cierre unilateral de la aduana comercial de Melilla por parte de Marruecos, conocido esta semana, ha vuelto a poner en primer plano la fragilidad de las relaciones entre España y el país vecino en materia fronteriza y comercial.

Desde VOX Ceuta, el presidente Juan Sergio Redondo ha advertido que esta acción no es un hecho aislado, sino un paso más dentro de una estrategia política calculada por Marruecos para presionar a España en beneficio propio, en detrimento del tejido económico y social de las ciudades autónomas.

Nuevo capítulo en la extorsión marroquí

El cierre de la aduana comercial de Melilla, comunicado de forma abrupta y sin justificación oficial, ha sido calificado por VOX como un “nuevo capítulo más de la habitual extorsión marroquí a España”. 

Según Redondo, Marruecos no ha utilizado nunca estas aduanas con fines comerciales reales, sino que las ha convertido en un “instrumento político para chantajear al Gobierno español y obtener concesiones en otras áreas, como la gestión migratoria o las relaciones diplomáticas”.

“Desde el principio advertimos que la aduana no sería más que un paso regional de mercancías que Marruecos utilizaría a su antojo y para su propio beneficio, nunca para ayudar a Ceuta ni a su tejido empresarial”, ha señalado el líder de VOX en Ceuta. Redondo insiste en que las “supuestas aduanas” que se mantienen en Ceuta y Melilla no cumplen las funciones propias de aduanas internacionales, ni fomentan el comercio ni aportan estabilidad económica a las dos ciudades autónomas, que siguen debilitándose.

Críticas al Gobierno de Juan Vivas y al Ejecutivo central

VOX Ceuta ha criticado la falta de reacción institucional ante esta nueva crisis. Mientras en Melilla el presidente Juan José Imbroda , perteneciente al PP, denunció con contundencia el cierre de la aduana y la “sumisión” del Gobierno central ante Marruecos, en Ceuta el Ejecutivo local, presidido por Juan Vivas (PP), ha mantenido un perfil bajo, sin manifestar una oposición clara al cierre ni tomar medidas contundentes para defender los intereses económicos de la ciudad.

“Vemos cómo el Gobierno local ha hecho un seguidismo lamentable de la política de sumisión que mantiene Pedro Sánchez con Marruecos, vendiendo la aduana comercial como una panacea para el comercio local, cuando todos saben que no reportará beneficio alguno a Ceuta”, ha denunciado VOX.

Por su parte, Juan José Imbroda ha criticado duramente al Gobierno de Pedro Sánchez, acusándole de "engañar" a los melillenses y de no tener capacidad ni voluntad para resolver un problema que afecta directamente a la soberanía española y a la economía local. “Desde que se cerró la aduana en 2018 no han hecho más que vender humo”, afirmó.

Consecuencias económicas y sociales

El cierre abrupto de la aduana comercial supone una paralización total del tránsito de mercancías, lo que impacta negativamente en la economía local. Empresas, comerciantes y operadores logísticos quedan en una situación de incertidumbre y riesgo, con operaciones bloqueadas y una pérdida de competitividad frente a otros mercados.

Aunque la aduana comercial de Ceuta permanece abierta de momento, el temor a que Marruecos adopte la misma medida genera preocupación y ansiedad entre el sector empresarial ceutí. “Estamos vigilantes y preparados para lo peor, porque el país vecino juega con la estabilidad económica de ambas ciudades de forma estratégica y sin escrúpulos”, subraya Redondo.

Un "chantaje político" constante

El presidente de VOX Ceuta sostiene que Marruecos “maneja con habilidad sus herramientas de presión y ha colocado al Gobierno español en una posición muy delicada, con menos margen de maniobra y obligado a responder con mentiras, contradicciones, silencios y sumisión”. Según Redondo, esta situación de "chantaje constante" no solo afecta al ámbito aduanero, sino también a otras áreas críticas como la migración o la cooperación bilateral.

“España está atrapada en un juego de poder en el que pierde soberanía y dignidad, y donde las decisiones de un país extranjero afectan directamente la vida cotidiana y la economía de las ciudades autónomas”, concluye el líder de VOX.

El futuro de las relaciones fronterizas

Esta nueva crisis fronteriza evidencia, una vez más, la necesidad de que España adopte una postura más firme y coherente en su política exterior hacia Marruecos. La falta de transparencia, la ausencia de mecanismos de respuesta y la permisividad ante acciones unilaterales ponen en riesgo no solo la economía local, sino también la estabilidad política y social de Ceuta y Melilla.

Mientras tanto, el Gobierno de Melilla ha solicitado una reunión urgente con el Ministerio de Asuntos Exteriores para abordar esta crisis, pero la expectativa general es que, sin un cambio de estrategia, estas situaciones se repetirán con consecuencias negativas para ambas ciudades.