El Sindicato Médico denuncia que la sanidad pública en Ceuta “se vende”
El Sindicato Médico rechaza el discurso oficial del Ministerio de Sanidad y del INGESA y advierte de que la externalización de servicios, como en Salud Mental, refleja un déficit estructural de planificación y recursos humanos en la ciudad.
La publicación reciente de un contrato por parte del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) para la gestión externa de parte de la atención de Salud Mental en Ceuta, con un valor aproximado de 380.000 euros anuales, ampliable hasta 760.000 euros con prórroga, ha reactivado la controversia sobre el modelo de gestión sanitaria en la ciudad autónoma.
El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha manifestado su rechazo frontal al discurso oficial que presenta al Ministerio de Sanidad como garante de una sanidad pública sólida, mientras —según denuncian— bajo su gestión directa en Ceuta se consolidan prácticas de externalización y privatización de servicios asistenciales esenciales.
Aunque INGESA ha calificado el contrato como una medida “puntual y complementaria”, vinculada a la necesidad de garantizar la continuidad asistencial ante bajas profesionales, el SMC sostiene que no se trata de una situación coyuntural aislada, sino de la manifestación de un problema estructural de planificación y recursos humanos.
Un patrón de dependencia de recursos externos
Para el SMC, la externalización de servicios sanitarios en Ceuta no es un hecho aislado, sino un patrón que evidencia la falta de médicos propios para cubrir especialidades clave. La organización sindical considera que recurrir de forma reiterada a contratos externos no resuelve el déficit estructural, sino que lo perpetúa.
Desde INGESA se ha defendido públicamente que no existe privatización ni externalización del servicio como tal, insistiendo en que se trata de medidas puntuales coincidentes con bajas profesionales. Sin embargo, esta explicación choca con las denuncias de sindicatos y colectivos que alertan de que la contratación externa debilita el sistema sanitario público, fragmenta la atención y no soluciona la falta de cobertura estable.
El SMC advierte de que, mientras en otras comunidades autónomas se promueven iniciativas legislativas contra la colaboración público-privada, en Ceuta se consolidan fórmulas de gestión externa bajo la tutela directa del Ministerio. La imagen que se proyecta, según el sindicato, es la de unos servicios sanitarios colocados bajo el simbólico cartel de “se vende” o “se traspasa” cada vez que falta planificación o voluntad para reforzar plantillas propias.
La salud mental, ejemplo de un déficit estructural
La situación en el ámbito de la Salud Mental en Ceuta es, para el SMC, un ejemplo claro de esta problemática. La falta de especialistas y la ausencia de incentivos específicos para una ciudad con características de difícil cobertura han provocado que la solución recurrente no sea atraer profesionales, sino contratar fuera lo que no se cubre dentro del sistema público.
El sindicato subraya que la dependencia de recursos externos en un contexto como el de Ceuta, donde existe un déficit estructural de profesionales, supone un riesgo para la continuidad, la calidad y la equidad de la atención sanitaria. A su juicio, el uso de contratos externos para cubrir lagunas asistenciales no sustituye ni sustituirá la presencia de profesionales propios y puede abrir la puerta a una privatización encubierta de servicios esenciales.
Contradicción entre discurso político y realidad asistencial
Uno de los ejes centrales de la denuncia del SMC es la contradicción entre el discurso general del Ministerio de Sanidad, que impulsa iniciativas en defensa de la sanidad pública, y la realidad asistencial que, según exponen, se vive en Ceuta bajo su gestión directa.
El sindicato señala que la situación actual se caracteriza por derivaciones a privados, contratos externos y ausencia de planificación efectiva para atraer y retener especialistas en el sistema público. A su entender, no es coherente defender públicamente un modelo sanitario robusto mientras se recurre de forma reiterada a soluciones externas para cubrir necesidades estructurales.
Exigencias del Sindicato Médico de Ceuta
Ante este escenario, el SMC ha formulado una serie de demandas concretas:
- Transparencia total sobre los criterios que motivan la contratación externa de servicios sanitarios.
- Garantías reales de que ningún servicio esencial quede en manos de proveedores privados que fragmenten la continuidad asistencial.
- Medidas para reforzar la plantilla de Salud Mental y otras especialidades deficitarias, mediante incentivos y condiciones laborales atractivas.
- Coherencia entre el discurso público del Ministerio y sus políticas efectivas en Ceuta.
El colectivo sindical considera inaceptable que se recurra a lo que califican como “parches administrativos” en lugar de invertir en recursos humanos, condiciones laborales y políticas de atracción que hagan competitivo el sistema público en la ciudad, evitando la fuga de profesionales hacia la sanidad privada o al extranjero.
La defensa de la sanidad pública
El SMC concluye que la sanidad pública no se protege mediante lemas, campañas mediáticas o declaraciones institucionales, sino a través de planes efectivos que aseguren profesionales suficientes, recursos adecuados y servicios públicos robustos y equitativos para toda la población de Ceuta.