Los sindicatos amenazan con la huelga si se reforma unilateralmente el Estatuto Marco: "no vamos a rendirnos"
Los sindicatos SATSE, CSIF, UGT y CCOO han denunciado este martes que el Ministerio de Sanidad pretende imponer su Estatuto Marco y advierten de que acudirán a la huelga general si se cierra la norma de forma unilateral.
La mayor parte de los sindicatos sanitarios con representación en Ceuta, SATSE, CSIF, UGT y CCOO, se han concentrado este martes a las puertas de la Dirección Territorial del INGESA, en el centro de salud de Otero, para rechazar el anteproyecto del nuevo Estatuto Marco del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud.
Una cita que ha tenido lugar a las once de esta mañana y en la que los sindicatos han puesto sobre la mesa que el Ministerio de Sanidad ha intentado cerrar “deprisa y corriendo” un texto que, según han afirmado, “no contempla todas las medidas necesarias para mejorar las condiciones laborales de cerca de un millón de trabajadores y el funcionamiento del sistema”.
Una negociación rota tras más de 40 reuniones
Todo ello, han lamentado, tras casi tres años de negociaciones, con más de 40 reuniones con el Ministerio. Un tiempo en el que, han insistido, han mostrado su disposición a negociar “todo lo necesario para garantizar mejoras laborales”, encontrándose ahora con que Sanidad ha decidido cerrar el proceso de manera unilateral.
“Sanidad ha optado por romper el calendario de reuniones y cerrar el texto sin acuerdo, dejando fuera elementos clave ya consensuados”, han señalado durante la concentración, subrayando que el Ministerio ha actuado “según intereses políticos” y no en función de las necesidades reales del personal sanitario.
Demandas clave del personal estatutario
Durante la lectura del manifiesto, los sindicatos han reiterado que existen demandas irrenunciables que deben figurar en el Estatuto Marco, como el reconocimiento retributivo del nuevo modelo de clasificación profesional, el acceso a la jubilación voluntaria, anticipada o parcial, la implantación de la jornada laboral de 35 horas, ya aplicada en la mayoría de comunidades, o el reconocimiento del solape de jornada y mejoras en la organización laboral.
Cuestiones todas que podrían y deberían incorporarse al texto legal, han señalado, aunque algunas requerirán del apoyo de otros ministerios y reformas legislativas complementarias.
Ceuta, una de las más perjudicadas
En lo que se refiere a cómo afecta a Ceuta esta decisión del Ministerio que dirige Mónica García, desde las centrales sindicales ha subrayado que la situación en Ceuta es “una de las más graves del país”. “El personal sanitario de Ceuta está mermado, seguimos siendo zona de difícil cobertura pero sin compensación alguna, no tenemos las 35 horas, no se reconoce el solape, y estamos completamente desprotegidos”, han lamentado.
Recordando, además, que, a diferencia de otras comunidades que han mejorado sus condiciones laborales, Ceuta y Melilla “siguen siendo las grandes olvidadas”.
Cuestiones, todas ellas, han recordado, que el Ministerio conoce de primera mano, ya que las organizaciones sindicales han enviado escritos al Ministerio y a la dirección del INGESA detallando los problemas, aunque desde la administración "se ha preferido mirar hacia otro lado”.
La huelga general, en el horizonte
Ante esta situación, los sindicatos no han descartado convocar una huelga general sanitaria si el Ministerio continúa adelante con la tramitación del Estatuto sin alcanzar un acuerdo. “Si se ratifica el texto en las Cortes sin consenso, se parará la negociación y se planteará una huelga”, han advertido.
De llevarse a cabo, afirman que podría convertirse en la mayor huelga sanitaria en décadas pero es que, han insistido, la situación lo requiere. Es por ello que los sindicatos han aprovechado la concentración para pedir apoyo ciudadano en futuras movilizaciones. “Siempre que nos manifestamos por la sanidad de Ceuta, lo hacemos también en nombre de los usuarios. Por eso pedimos que nos acompañen”, han explicado durante la concentración, insistiendo en que las demandas no solo benefician al personal sanitario, sino que también repercuten en la calidad de la atención sanitaria que recibe la población.
“No pedimos lujos, pedimos lo que nos corresponde: condiciones dignas para poder trabajar y atender a la ciudadanía”, han explicado insistiendo en que “el Ministerio nos lo debe. Y esta vez no vamos a rendirnos”.