La Virgen del Carmen volverá a mirar al mar desde un nuevo espacio abierto a todos los ceutíes
La actuación contará con un presupuesto de 2,4 millones de euros y permitirá crear un espacio de culto a la Virgen del Carmen y una nueva plaza pública en primera línea de costa.
El proyecto de regeneración ambiental y paisajística del entorno de la Almadraba y Miramar será una realidad en los próximos meses tras años de tramitación administrativa y coordinación institucional. Así lo ha anunciado el consejero Alejandro Ramírez durante la presentación oficial de la iniciativa, que contempla la construcción de un espacio para el culto a la Virgen del Carmen y la recuperación integral de una parcela costera actualmente en desuso.
Ramírez ha subrayado que se trata de un proyecto “muy importante, cargado de sentimientos y de fe”, en el que han trabajado de forma conjunta distintas administraciones públicas y los feligreses de la Virgen del Carmen. El objetivo es doble: dotar a la ciudad de un nuevo espacio religioso vinculado al mar y recuperar un entorno degradado para convertirlo en una plaza pública abierta a la ciudadanía.
Una parcela a pocos metros del mar
La actuación se desarrollará en una parcela situada a apenas entre 10 y 15 metros del mar, la única que permitía edificar tras los estudios técnicos realizados. Su ubicación ha supuesto un importante reto debido a los condicionantes de la normativa urbanística de costas y medioambiental, lo que ha prolongado el proceso durante años.
En este sentido, el consejero ha destacado la colaboración de la Delegación del Gobierno, el área de Costas y el Ministerio de Defensa, ya que los terrenos eran propiedad del Invied y fueron adquiridos posteriormente por la Ciudad. También ha sido necesaria la intervención de los ministerios competentes en materia de Transportes, Movilidad, Agenda Urbana y Vivienda, que autorizaron una excepcionalidad específica para Ceuta que permite la construcción en este enclave. Este último trámite quedó resuelto a finales de septiembre de 2025, lo que posibilitó la redacción definitiva del proyecto.
El diseño ha sido elaborado por el arquitecto Juan Antón Pacheco, a quien el Gobierno local ha agradecido públicamente su trabajo, esfuerzo y paciencia para adaptar el proyecto a los cambios normativos surgidos durante su elaboración.
La ejecución tendrá un plazo aproximado de seis meses y contará con un presupuesto estimado de 2,4 millones de euros. La obra se llevará a cabo mediante un encargo a la empresa pública Tragsa, especializada en actuaciones medioambientales y que ya ha intervenido en otros espacios de la ciudad, como el parque de Santa Catalina.
Según ha explicado Ramírez, la intención es formalizar el encargo durante el mes de febrero y que las obras comiencen entre abril y mayo, una vez completados los trámites previos y los trabajos preparatorios propios de una zona costera. Al tratarse de una parcela independiente, la actuación no generará afecciones relevantes a vecinos o comercios.
Un proyecto que contempla diversas actuaciones
El proyecto contempla la creación de una plaza pública escalonada, con diferentes alturas que descienden hacia el mar, mejorando la accesibilidad y los accesos al entorno. Además de la capilla dedicada a la Virgen del Carmen, se habilitarán espacios auxiliares para asociaciones y entidades, así como zonas abiertas para la celebración de actos, festividades y el disfrute cotidiano de los ciudadanos.
El consejero ha señalado que el diseño respeta las limitaciones de altura y edificación propias de la franja litoral, apostando por una arquitectura moderna e integrada en el paisaje. La ubicación también mantiene la cercanía con la antigua ermita de la Virgen del Carmen, situada a escasos metros, en la zona de la Almadraba.
La parcela cuenta con una superficie aproximada de 1.000 metros cuadrados y se sitúa en un área en proceso de revalorización urbana, próxima a instalaciones deportivas, centros educativos y a la avenida de la Almadraba, recientemente remodelada con las obras de la N-352.
Asimismo, el proyecto incluye una segunda fase ya diseñada, que permitiría recuperar la pequeña playa existente en la parte inferior de la parcela y construir un embarcadero para facilitar el acceso por mar al entorno de la capilla. Esta fase se ejecutaría una vez finalizada la actuación principal.
Ramírez ha explicado que el nuevo planteamiento difiere del proyecto inicial, que situaba el edificio junto a la carretera y presentaba mayores problemas por su proximidad directa a la línea de costa. En la propuesta actual, la edificación se retrasa a una segunda línea, manteniendo los mismos metros cuadrados, funcionalidades y diseño interior, pero logrando una mejor integración con el entorno marítimo y una regeneración completa de la parcela.
“El objetivo es que la Virgen del Carmen esté cerca del mar, pero dentro de un espacio recuperado, accesible y abierto a todos”, ha concluido el consejero, confiando en que la actuación sea bien recibida por la ciudadanía y se convierta en un nuevo punto de encuentro y disfrute en la costa ceutí.