Vox acusa a Marruecos de la entrada de menores: “hace la vista gorda”
Su portavoz considera que es una estrategia perfectamente diseñada por parte del país vecino.
La entrada de 54 menores extranjeros no acompañados a la ciudad durante la tarde y la noche de este viernes sigue generando reacciones políticas. Una entrada que sitúa el número de menores acogidos por la Ciudad Autónoma en torno a los 500, incrementando una sobresaturación que se ha mantenido a lo largo del último año en torno al 400 por ciento.
Vox señala a Marruecos
Una nueva entrada de menores a la que se ha referido a última hora de este sábado Vox, por boca de su presidente, Juan Sergio Redondo, quien ha señalado que este hecho se debe a que “Marruecos cumple impunemente su hoja de ruta y sigue haciendo la vista gorda en lo que al control fronterizo y marítimo se refiere”. “Pero es que, esta situación, lejos de ser espontánea, obedece a la habitual pasividad de las autoridades marroquíes, que han permitido a lo largo de estos días la concentración de decenas de menores en las inmediaciones del espigón del Tarajal sin desplegar ningún tipo de dispositivo de contención o vigilancia”, ha condenado el líder de Vox Ceuta.
Para Redondo, “es importante subrayar que Marruecos es plenamente consciente de que Ceuta se encuentra colapsada en términos de capacidad de acogida”. Y es que, ha señalado este sábado, “el Gobierno de la Ciudad sigue en su permanente súplica al Ejecutivo central para repartir a estos menores entre otras comunidades autónomas, amplificando el efecto llamada”.
A pesar de ello, el presidente de Vox Ceuta ha insistido en cómo “Rabat insiste por aumentar la presión ya que no solo desatiende sus obligaciones de control fronterizo, sino que permite con total impunidad estos flujos incontrolados de menores que salen de diferentes ciudades marroquíes del interior en dirección a la frontera de Ceuta, deambulando por el país”. Todo ello, ha destacado Redondo, ocurre “sin que las autoridades marroquíes hagan absolutamente nada por evitarlo, vulnerando descaradamente sus obligaciones en materia de protección de menores”.
Apunta la existencia de una estrategia perfectamente diseñada
“Desde VOX ya hemos advertido en infinidad de ocasiones que esta situación no es fruto de la casualidad o algo estacional”, ha apuntado el presidente de la formación en Ceuta para añadir que “se trata de una estrategia perfectamente diseñada por los marroquíes, que no se va detener en ningún momento, y que está destinada exclusivamente para ejercer presión sobre el Estado español, consciente de que las autoridades españolas poseen unas herramientas legislativas suicidas totalmente ineficaces para hacer frente a este fenómeno”. Redondo denuncia que “la imposibilidad de realizar devoluciones inmediatas y la dificultad de ejecutar repatriaciones de menores impide la única respuesta posible al desafío marroquí, que aprovecha hábilmente este bloqueo político y jurídico en beneficio de su estrategia”.
Ante esta situación, Redondo ha señalado que “urge una reforma legislativa a nivel nacional que permita actuar con mayor agilidad en la devolución de estos menores a Marruecos, que es quien tiene el deber de tutelarlos al tratarse de nacionales marroquíes menores de edad”. Algo que, ha señalado, “solo VOX está dispuesto a hacer, encontrándose habitualmente con la pasividad u oposición frontal de unos gobiernos de PSOE y PP que solo encuentran la solución en repartir el problema por todo el país y cediendo ante el instigador del mismo”.
“El problema seguirá incrementándose hasta el infinito”
“Por mucho que se empeñen desde el gobierno nacional y local en circunscribir este asunto a una cuestión estrictamente migratoria, dando a Marruecos el rango de interlocutor válido o socio fiable en su solución, el problema seguirá incrementándose hasta el infinito”, ha asegurado Redondo. Sobre todo, ha puntualizado, “porque Marruecos tiene un objetivo claro en toda esta cuestión que es utilizar la inmigración ilegal de mayores, y especialmente la de menores de edad, para hacer inviable a España cualquier posible solución dentro del actual marco legislativo, obligando al estado a claudicar y forzando al abandono de Ceuta y Melilla a su suerte, no dejando más posibilidad, mientras pasa el tiempo, que la de asimilar como propios a esos menores, consiguiendo de eso modo subvertir definitivamente el sustrato poblacional de ambas ciudades en beneficio de sus intereses”.