FRONTERA

Vox exige más seguridad en la frontera tras la agresión a un guardia civil

Garfios empleados en el salto a la Valla

VOX ha condenado enérgicamente la reciente agresión sufrida por un guardia civil en el perímetro fronterizo con Marruecos, perpetrada con un gancho por un inmigrante ilegal, y ha reiterado su demanda de declarar profesión de riesgo para los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

VOX ha salido al paso de la agresión sufrida por un agente de la Guardia Civil durante un nuevo intento de salto a la valla fronteriza del Tarajal, en el que un inmigrante le atacó con un gancho. El partido ha calificado el hecho como un “ataque brutal” e inadmisible, subrayando la necesidad urgente de reforzar las medidas de seguridad en la frontera y dotar de mayor protección a los agentes destinados en la ciudad autónoma.

Juan Sergio Redondo, presidente de VOX Ceuta, ha recordado que el partido lleva tiempo reclamando que se reconozca oficialmente la profesión de riesgo para los miembros de la Guardia Civil, Policía Nacional y otros colectivos que, como los vigilantes de seguridad o los funcionarios de prisiones, “trabajan a diario en entornos de gran presión, especialmente en Ceuta, donde el riesgo es mayor debido a la constante presión migratoria”.

Redondo ha criticado duramente la "falta de apoyo por parte del resto de grupos políticos, tanto en la Asamblea de Ceuta como desde el Gobierno central". En concreto, ha lamentado que en el pleno de marzo su formación propusiera una iniciativa para reconocer el carácter de riesgo en el trabajo de los profesionales de seguridad privada, sin recibir respaldo alguno.

El líder de VOX ha insistido en que "es imprescindible reforzar el vallado fronterizo, ampliar los espigones y aumentar los efectivos policiales para evitar agresiones como la ocurrida, y acabar con el efecto llamada" que, a su juicio, "generan las políticas migratorias del PSOE y del PP".

“La situación en la frontera es insostenible. A diario, decenas de personas intentan entrar de forma ilegal, por mar y por tierra, y los agentes se ven obligados a actuar en condiciones de absoluta precariedad y riesgo para sus vidas. Es hora de reconocer esta realidad y tomar medidas contundentes”, ha concluido Redondo.