ACMUMA reivindica más investigación, equidad y apoyo a las mujeres con cáncer de mama
La jornada ha estado marcada por la lectura de un manifiesto que reclama más investigación, igualdad y atención equitativa en todo el territorio nacional.
El Paseo del Revellín ha acogido hoy un stand con motivo del Día Internacional contra el Cáncer de Mama, en un evento organizado por ACMUMA, que contó con la asistencia de decenas de personas, representantes políticos y miembros de la sociedad civil.
Antes de la lectura del manifiesto, el grupo de danzas circulares ofreció una pequeña interpretación simbólica, aportando un toque de emoción y esperanza a una jornada que busca visibilizar la lucha diaria de miles de mujeres afectadas por esta enfermedad.
Entre los asistentes se encontraban el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, junto a varios miembros del Ejecutivo local y representantes de distintos partidos, que quisieron acompañar a ACMUMA en un día de reivindicación y recuerdo.
La voz de las pacientes: igualdad, investigación y detección precoz
Durante la lectura del manifiesto, ACMUMA —como parte de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA) y sus 48 asociaciones federadas— subrayó su compromiso con la defensa de políticas de igualdad entre salud y género, reclamando que desaparezca cualquier forma de discriminación en los derechos y deberes de las mujeres.
El texto destaca la importancia de hacer de la investigación, la innovación y la detección precoz una prioridad dentro del Sistema Nacional de Salud, recordando que “la supervivencia al cáncer se obtiene aplicando innovación y nuevos conocimientos”.
Asimismo, las asociaciones reivindican la necesidad de contar con los mejores aliados en los investigadores y en los profesionales sanitarios, a quienes consideran fundamentales en la lucha contra la enfermedad.
Atención especial a las mujeres con cáncer metastásico
Uno de los mensajes más contundentes del manifiesto fue el recordatorio de no olvidar a las mujeres con cáncer de mama metastásico, que afrontan un camino especialmente duro.
El texto reconoce su “pasión por vivir” y su confianza en que la investigación permita un mejor control de la enfermedad.
FECMA y ACMUMA insisten en que los riesgos de la metástasis exigen nuevos e importantes retos para la investigación oncológica, con el fin de mejorar la esperanza y la calidad de vida de las pacientes.
Llamamiento a la equidad sanitaria
El manifiesto leído por ACMUMA rechaza de forma tajante cualquier tipo de limitación o discriminación en las prácticas de detección precoz, diagnósticos o tratamientos, especialmente si está motivada por la residencia territorial.
En este sentido, la asociación reclama una cartera de servicios y registros poblacionales homogéneos en todo el país, así como una financiación adecuada que garantice una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad.
También defienden una gestión pública de los programas de detección precoz, homologada entre comunidades autónomas, con criterios comunes de edad, interpretación de mamografías y evaluación de la calidad de los programas, en línea con las recomendaciones de la Unión Europea.
Sanidad como política de Estado
ACMUMA y FECMA recordaron que “la sanidad es una política de Estado” y que debe ser entendida como una prioridad nacional.
En su manifiesto, apuestan por un sistema público de salud actualizado, innovador y eficiente, que permita a los profesionales adaptarse a las nuevas realidades y necesidades de las pacientes.
Reiteran además el derecho a tratamientos respetuosos e individualizados, acompañados de información honesta, suficiente y veraz, destacando que las pacientes deben sentirse protagonistas de su propio proceso de atención.
Una causa que sigue necesitando visibilidad
El cáncer de mama continúa siendo una de las principales causas de mortalidad y morbilidad en España, según recordaron desde la asociación.
Por ello, ACMUMA y FECMA insisten en la necesidad de mantener e impulsar los programas de cribado, fomentar los avances científicos en diagnóstico y terapias, y mejorar la calidad de vida de las personas que lo padecen o lo han padecido.
El acto en el Revellín concluyó recordando que la lucha contra el cáncer de mama no es solo una cuestión médica, sino también social y humana. En palabras del manifiesto, “seguiremos reinventando, reivindicando y avanzando por todas las mujeres que han luchado, luchan y seguirán luchando”.