ALQUILER

El alquiler se dispara en Ceuta: alcanza los 862 euros de media

Panorama de Ceuta / Archivo

Con una oferta mínima de apenas 295 viviendas y una demanda que se ha disparado hasta los 17 interesados por inmueble

El mercado del alquiler en Ceuta continúa encareciéndose a un ritmo notable. Según el Observatorio del Alquiler, impulsado por la Fundación Alquiler Seguro junto a investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Complutense de Madrid, el precio medio en la ciudad ha alcanzado los 862 euros al cierre del tercer trimestre de 2025.

Esto supone un aumento del 7,5% interanual respecto a los 802 euros registrados en el mismo periodo de 2024. Solo entre julio y septiembre, la subida ha sido del 2,5%, lo que confirma una tendencia al alza sostenida y una creciente dificultad para acceder a una vivienda de alquiler en la ciudad autónoma.

Ceuta se sitúa así en el grupo de provincias donde el precio medio ronda los 800 a 900 euros, junto a Granada, Zaragoza o Cádiz, aunque muy por debajo de los grandes mercados como Madrid (1.590€) o Barcelona (1.654€).

Oferta limitada: solo 295 viviendas en alquiler

El informe revela que Ceuta sigue padeciendo una escasez estructural de oferta, uno de los principales motores del encarecimiento.

Durante 2025, se proyecta que habrá solo 295 inmuebles disponibles en alquiler, frente a los 283 del año anterior, lo que representa un incremento mínimo del 4,2%.

Pese a este ligero aumento, el mercado continúa bajo mucha tensión. La oferta sigue siendo insuficiente para absorber la demanda existente, especialmente en una ciudad con escaso suelo urbanizable y gran concentración de población en torno a Loma Colmenar, el Sardinero o el centro urbano.

Este desequilibrio entre la oferta y la demanda explica buena parte del aumento sostenido de los precios en la ciudad autónoma.

Competencia feroz: 17 interesados por cada vivienda

El nivel de competencia por acceder a una vivienda de alquiler en Ceuta se ha disparado en el último año.

El estudio indica que, en el tercer trimestre de 2025, 17 personas se interesan por cada inmueble disponible, frente a 12 en el mismo periodo de 2024.

Esto significa que la presión de la demanda ha aumentado un 41% en apenas un año, y se mantiene en los mismos niveles que en el trimestre anterior, lo que confirma que el problema no es coyuntural, sino estructural.

La combinación de poca oferta, altos precios y gran demanda sitúa a Ceuta como uno de los mercados de alquiler más difíciles del país, pese a ser una de las provincias con precios aún moderados en comparación con los grandes núcleos urbanos.

Un contexto nacional de precios al alza

El fenómeno no es exclusivo de Ceuta. A nivel nacional, los inquilinos pagan una media de 1.187 euros mensuales por vivienda, un 6,3% más que hace un año. Las provincias más caras siguen siendo Barcelona, Baleares, Madrid, Guipúzcoa y Vizcaya, con precios muy por encima de los mil euros.

Sin embargo, Ceuta figura entre las provincias donde los precios suben más rápido en términos porcentuales, con un +2,5% trimestral, similar al crecimiento registrado en Albacete, Teruel y Ciudad Real.

A diferencia de comunidades donde se han aplicado medidas de control —como Cataluña, País Vasco, Navarra o Galicia—, en Ceuta no existen zonas de mayor tensión oficialmente designadas, lo que deja el mercado sin limitaciones efectivas al incremento de los alquileres.

Un mercado en tensión que pide soluciones

La combinación de factores —escasez de viviendas disponibles, presión de la demanda y subida sostenida de precios— ha consolidado un escenario en el que alquilar en Ceuta se ha convertido en una tarea cada vez más difícil y cara.

El incremento del 7,5% interanual no solo encarece el acceso a la vivienda, sino que agrava la brecha social y económica entre quienes pueden asumir los nuevos precios y quienes se ven obligados a buscar alternativas fuera del mercado libre.

A falta de medidas estructurales que aumenten la oferta y estabilicen los precios, el mercado del alquiler en Ceuta seguirá bajo micha presión, con más competencia, menos opciones y un futuro que apunta a nuevos incrementos.