Antonio Julián Ferrera jura su cargo como segundo jefe de la Comandancia General de Ceuta
El general de brigada asume su nuevo puesto con emoción, sentido del deber y el compromiso de trabajar por la mejora de las unidades y el bienestar del personal.
El acuartelamiento Fuentes Pila ha sido escenario este viernes del acto de toma de posesión del general de brigada Antonio Julián Ferrera Arriba como segundo jefe de la Comandancia General de Ceuta, en una ceremonia presidida por el comandante general Luis Fernández Herrero y en presencia del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, junto a numerosas autoridades civiles y militares.
El nuevo segundo jefe ha jurado su cargo “con lealtad al Rey y guardando y haciendo guardar la Constitución como norma fundamental del Estado”, sellando así su compromiso con la misión y los valores de las Fuerzas Armadas.
Un acto solemne de compromiso y tradición militar
La ceremonia comenzó con la lectura de la orden de nombramiento publicada en el Boletín Oficial de Defensa del 2 de octubre de 2025, firmada por la ministra de Defensa, Margarita Robles, que oficializa la designación del general Ferrera.
Durante el acto, el nuevo segundo jefe eligió el procedimiento de jura, realizando el juramento ante la Constitución Española abierta por su artículo 8 —que define la misión de las Fuerzas Armadas— y una Biblia abierta por el pasaje que recuerda la obligación del cumplimiento de la palabra dada.
El comandante general, Luis Fernández Herrero, fue el encargado de pronunciar la fórmula de toma de posesión en nombre de Su Majestad el Rey, tras la cual se escucharon los tradicionales “¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva el Ejército!”.
“Alegría, emoción y responsabilidad”
En su primer discurso como segundo jefe, el general Ferrera expresó la triple sensación que le acompañaba en este nuevo destino:
“Alegría, emoción y responsabilidad”, señaló ante el auditorio.
Ferrera destacó la satisfacción de “volver a respirar milicia” y de reencontrarse con la vida en unidades operativas, así como la cálida acogida recibida en Ceuta:
“Desde que he pisado esta maravillosa ciudad africana y tan española, solo he recibido muestras de cariño y buenos deseos para el futuro”.
El nuevo segundo jefe puso el acento en su compromiso de mejorar la operatividad de las unidades y las condiciones de vida del personal militar, señalando que “la preparación y el bienestar de los hombres y mujeres del Ejército son el bien más preciado”.
Experiencia y servicio
Ferrera cuenta con una dilatada trayectoria en unidades operativas, tanto nacionales como en misiones internacionales. Ha servido en el Tercio Gran Capitán de Melilla, en el Centro de Guerra Conjunta de la OTAN en Noruega, en el Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad en Valencia y en la División de Planes del Estado Mayor del Ejército, donde trabajó en el diseño de la fuerza futura.
Durante su intervención, también subrayó su disposición a mantener y reforzar la cooperación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, remarcando que “sin seguridad no hay desarrollo”, y agradeció la buena relación existente entre la Comandancia General, la Delegación del Gobierno y las instituciones civiles ceutíes.
Un mensaje a la familia y a la ciudad
El general tuvo palabras especialmente emotivas para su familia, agradeciendo a su esposa, Mercedes, y a sus hijos su apoyo y comprensión durante sus años de servicio:
“Sin vosotros no estaría hoy aquí. Habéis soportado ausencias, preocupaciones y sacrificios con entereza y sencillez”.
También dirigió un mensaje de gratitud a la sociedad ceutí y al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, mostrando su deseo de integrarse plenamente en la vida local:
“Mi mujer y yo venimos muy ilusionados, con ganas de convertirnos pronto en unos caballas más”.
El acto concluyó con el discurso del comandante general Luis Fernández Herrero, quien destacó el perfil operativo y la capacidad de liderazgo del nuevo segundo jefe:
“Estamos de suerte: contamos con un militar de espíritu ofensivo y vocación de servicio”.
Compromiso bajo la protección de la Patrona
El general Ferrera cerró su intervención apelando a la protección de María Inmaculada, Patrona de España, y de la Virgen de África, Patrona de Ceuta, encomendando su servicio a ambas figuras y exhortando a los presentes a proclamar unidos los vítores finales:
“¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva el Ejército!”.