CABLE SUBMARINO

Arranca el tendido del cable eléctrico submarino que transformará el suministro energético

Buque cablero Giulio Verne

El buque cablero Giulio Verne ha iniciado en La Línea de la Concepción los trabajos de instalación del primero de los dos circuitos submarinos que unirán a Ceuta con el sistema eléctrico peninsular

La operación, de alta complejidad técnica, concluirá en septiembre y permitirá a la ciudad reducir su dependencia de los combustibles fósiles.

Un proyecto estratégico para Ceuta y el Estrecho

Red Eléctrica ha comenzado el tendido submarino del primer circuito eléctrico que conectará la Península con Ceuta, una infraestructura incluida en la Planificación Eléctrica vigente que cambiará para siempre el modelo energético de la ciudad autónoma.

Los trabajos arrancan desde la costa peninsular, frente al litoral de La Línea de la Concepción, y se extenderán a lo largo de 58 kilómetros bajo el mar hasta llegar a las costas ceutíes en las primeras semanas de septiembre.

Se trata de un avance crucial que no solo garantizará un suministro eléctrico más seguro y estable en Ceuta, sino que también permitirá atender la creciente demanda de energía en el Campo de Gibraltar y la Bahía de Algeciras, territorios clave para el desarrollo económico del sur de España.

El papel del buque cablero Giulio Verne

La operación está siendo ejecutada por el Giulio Verne, un buque cablero de la empresa Prysmian, especializado en cables submarinos y considerado uno de los más avanzados del mundo.

Con capacidad para transportar hasta 7.000 toneladas de cable y preparado para trabajar a profundidades de hasta 1.600 metros, el Giulio Verne es la pieza clave para una operación que alcanza profundidades de hasta 900 metros en el Estrecho.

La instalación no se limita al simple tendido: el cable será protegido y soterrado con maquinaria específica para garantizar la seguridad del suministro y el respeto al fondo marino y su biodiversidad.

Un diseño sostenible y respetuoso con el medio

El trazado de la interconexión ha sido planificado para minimizar el impacto ambiental, permitiendo la convivencia con otras infraestructuras como las actividades acuícolas o pesqueras.

Uno de los elementos más innovadores del proyecto es la técnica de perforación horizontal dirigida, que permite instalar el cable desde la costa hasta más de un kilómetro mar adentro sin afectar a playas o zonas de baño.

Además, en tierra, las líneas eléctricas terrestres están siendo completamente soterradas hasta el nuevo parque de transformación de Algeciras 132 kV, lo que evita cualquier impacto visual y aprovecha infraestructuras ya consolidadas.

Beneficios para Ceuta: estabilidad y energías renovables

Con la puesta en marcha de esta interconexión eléctrica, Ceuta dejará de depender casi en exclusiva de su central térmica de combustibles fósiles, altamente contaminante y costosa.

A partir de su integración en el sistema eléctrico peninsular, la ciudad contará con:

  • Un suministro estable y de calidad, equivalente al de cualquier otra región de España.
  • Acceso a una cuota récord de generación renovable, lo que permitirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Una mejora en la calidad del aire, tanto en la ciudad autónoma como en el conjunto del Estrecho de Gibraltar.
  • Ahorros económicos en el sistema eléctrico, al sustituir la energía de alto coste por energía procedente de la Península.

Una infraestructura clave para la Transición Energética

Este proyecto supone un auténtico punto de inflexión en la historia energética de Ceuta. Su conexión al sistema peninsular no solo moderniza el suministro local, sino que también se alinea con los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que busca avanzar hacia un modelo energético más sostenible.

Asimismo, las mejoras en la subestación de Algeciras permitirán dar respuesta a futuras necesidades del Campo de Gibraltar y la Bahía de Algeciras, fortaleciendo el tejido económico de la zona.

Un “cordón umbilical” hacia la Península

La interconexión eléctrica entre Ceuta y la Península se presenta como un auténtico “cordón umbilical” energético, una obra de gran complejidad técnica y estratégica que asegurará el futuro energético de la ciudad autónoma y reforzará el papel del Estrecho como un enclave clave en la Transición Energética de España.

Con este avance, Ceuta se prepara para entrar en una nueva era energética, marcada por la estabilidad, la sostenibilidad y la modernización de sus infraestructuras.