ESTATUTO MÉDICO

Atención Primaria va a la huelga indefinida para exigir un Estatuto Médico propio

Concentración de médicos de atención primaria en el Recinto

Los facultativos han denunciado desde el Centro de Salud del Recinto, sobrecarga asistencial, jornadas sin límite efectivo y falta de planificación. La protesta, convocada a nivel nacional, se deja sentir también en Ceuta.

Los médicos de Atención Primaria han iniciado una huelga de carácter indefinido para reclamar un Estatuto Médico propio que regule de manera específica sus condiciones laborales. La protesta, que se desarrolla a nivel nacional, tiene también reflejo en Ceuta, donde facultativos de varios centros de salud se han sumado a la convocatoria, denunciando una situación de sobrecarga asistencial, falta de organización y ausencia de límites reales a la jornada laboral.

Las reivindicaciones, según explican los propios profesionales, no son nuevas, pero sí consideran que han llegado a un punto límite. La huelga se repetirá de forma periódica, con convocatorias de jornadas completas de 24 horas, hasta que se alcance un acuerdo.

Un Estatuto Médico propio como eje central

Elena Ortiz, médica de Atención Primaria, resume con claridad la principal demanda del colectivo. “Lo que demandamos es un estatuto médico propio. Queremos sentarnos en una mesa sectorial compuesta exclusivamente por médicos, que son los que realmente entienden la problemática de nuestra situación”, afirma.

Entre los puntos clave de ese futuro estatuto, los profesionales reclaman una jornada ordinaria de 35 horas, igual a la del resto de trabajadores, y que el tiempo adicional trabajado sea voluntario, incentivado y reconocido. “No es lo que ocurre actualmente con las guardias de 24 horas, que no cuentan para la jubilación, entre otras cosas”, subraya Ortiz.

A estas exigencias se suman la necesidad de planificación y ordenación de los recursos humanos, la eliminación de la movilidad forzosa, el incentivo de las plazas de difícil cobertura y que las vacantes existentes sean un objetivo prioritario de cobertura.

Consultas saturadas y falta de tiempo por paciente

La sobrecarga asistencial es otro de los grandes motivos de la protesta. Javier Bazaga, también médico de Atención Primaria, pone el foco en el día a día de las consultas. “No se puede atender a los pacientes cada cinco minutos. No podemos estar viendo 40 o 50 pacientes todos los días”, denuncia.

Según explican los facultativos, aunque inicialmente se agenda un número inferior de citas, la realidad es que cada jornada se incorporan pacientes no demorables. “Al final siempre vemos entre 50 y 60 pacientes diarios”, señalan, una situación que califican de insostenible a medio y largo plazo.

Bazaga añade otra reclamación clave: la cobertura de bajas y vacaciones. “No puede ser que una baja no se cubra y tengamos que asumir siempre un sobreesfuerzo. Las vacaciones sí se pueden prever, pero tampoco se cubren”, lamenta.

Huelga indefinida y convocatorias periódicas

La protesta no tiene una fecha de finalización marcada. “Va a ser de manera indefinida”, explican los médicos. La intención es convocar huelgas “cada cierto tiempo, casi todos los meses, hasta que se llegue a un acuerdo”. Cada convocatoria se extenderá durante toda la jornada, con paros de 24 horas.

En Ceuta, la huelga se ha secundado, además de en el Recito, en centros como El Tarajal y Otero, coincidiendo con movilizaciones que también se están produciendo en otros puntos del país.

Servicios mínimos y falta de concreción

Desde el Centro de Salud del Recinto, los médicos Francisco Miguel Ávila y Safuan Chabán explican cómo se están aplicando los servicios mínimos. Al tratarse de centros que no pueden cerrar, se mantiene la atención urgente, mientras que las consultas programadas son las que se suspenden.

“El problema es que en Ceuta, con INGESA, no existe una estructura previamente deliberada sobre qué consultas entran o no en servicios mínimos”, señalan. Esto provoca que, en la práctica, “mínimo en Ceuta vale todo”, atendiendo urgencias, no demorables y demanda espontánea, mientras se eliminan los pocos huecos destinados a consultas programadas de mayor duración.

Además, denuncian que no existe una comunicación clara sobre qué profesionales deben cubrir esos servicios mínimos, a pesar de contar con plantillas amplias.

Una reivindicación compartida por todo el colectivo

Los médicos insisten en que el conflicto va más allá de una convocatoria concreta. Aunque la huelga ha sido promovida por un sindicato específico de Atención Primaria, los facultativos subrayan que el agravio es común a todo el colectivo médico.

“Es la única profesión donde no hay un contaje real de horas extraordinarias”, denuncian. Las llamadas guardias de atención continuada suponen, en la práctica, jornadas sin límite efectivo, sin cómputo para la jubilación y sin un tope mensual de horas trabajadas.

Los médicos alertan de que esta situación no solo afecta a sus derechos laborales, sino también a la seguridad del paciente. “Cuando llevas desde las ocho de la mañana hasta las tres de la madrugada trabajando, no puedes estar al 100%. Y eso aumenta el número de errores”, concluyen.

Con esta huelga, los profesionales de Atención Primaria buscan forzar un cambio estructural que, aseguran, es imprescindible tanto para su bienestar como para la calidad del sistema sanitario.