INCENDIOS

Autorizadas las quemas controladas en el Serrallo como medida preventiva ante el riesgo de incendios forestales

Vista del pantano desde el Serrallo

La Consejería de Medio Ambiente permite quemas controladas en una vaguada del acuartelamiento del Serrallo hasta el 31 de mayo, dentro de un plan de prevención de incendios forestales.

La Ciudad Autónoma de Ceuta, a través de la Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, ha autorizado de manera excepcional la realización de quemas controladas en una vaguada situada en el acuartelamiento del Serrallo. Esta medida preventiva se mantendrá vigente hasta el próximo 31 de mayo y se enmarca dentro de las actuaciones destinadas a reducir el riesgo de incendios forestales en la ciudad.

Autorización excepcional para prevenir incendios forestales

La resolución ha sido firmada por el vicepresidente primero y consejero Alejandro Ramírez Hurtado, tras la solicitud presentada por la USBAD. En dicha petición se advertía del importante crecimiento de vegetación y la acumulación de restos vegetales en distintos acuartelamientos de la Base Discontinua “Teniente Ruiz”, una situación provocada por las condiciones meteorológicas registradas a comienzos de año.

Este contexto ha llevado a la administración a activar una medida excepcional, contemplada dentro del marco normativo vigente, con el objetivo de evitar la proliferación de material combustible que pueda incrementar el riesgo de incendios en zonas sensibles.

Prohibición general de fuego en terrenos forestales

La Consejería recuerda que desde el pasado 15 de mayo y hasta el 1 de noviembre permanece vigente la prohibición general de hacer fuego en terrenos de vocación forestal y zonas periurbanas de Ceuta. Esta restricción está recogida en la resolución publicada en el BOCCE el 10 de abril, dentro del dispositivo anual de prevención de incendios.

No obstante, la normativa contempla excepciones concretas cuando concurren motivos fitosanitarios o necesidades de prevención de incendios forestales, como ocurre en este caso autorizado en el acuartelamiento del Serrallo.

Condiciones estrictas de seguridad para las quemas controladas

La autorización de estas quemas controladas en Ceuta está sujeta a un conjunto de medidas de seguridad de obligado cumplimiento. Entre ellas, se establece que las actuaciones deberán realizarse exclusivamente en condiciones meteorológicas favorables, preferentemente tras jornadas de lluvia, sin viento o con viento flojo, y siempre antes de la puesta de sol.

Además, será obligatorio comunicar previamente cada actuación a la Consejería de Medio Ambiente y disponer de medios suficientes para garantizar el control y la extinción inmediata del fuego en caso de ser necesario. Estas condiciones buscan minimizar cualquier riesgo asociado a la operación.

El objetivo principal de estas actuaciones es la reducción del material vegetal acumulado, considerado un factor de riesgo en la propagación de incendios en entornos forestales y periurbanos.

Calendario y posibles ampliaciones de la medida

La resolución también establece que las quemas controladas podrán realizarse hasta el 31 de mayo. En caso de que las actuaciones no puedan completarse dentro de este periodo por condiciones meteorológicas desfavorables, se contempla la posibilidad de retomarlas a partir del 2 de noviembre, una vez finalizada la época de alto riesgo de incendios en la ciudad.

Este marco temporal responde a la necesidad de compatibilizar las labores de prevención con las restricciones establecidas durante los meses de mayor peligro de incendios forestales.

Prevención y gestión del riesgo en zonas sensibles

La actuación en el acuartelamiento del Serrallo se enmarca dentro de una estrategia más amplia de prevención de incendios en Ceuta, que incluye la gestión de vegetación, la reducción de carga combustible y la aplicación de medidas específicas en zonas con acumulación de restos vegetales.

La Consejería de Medio Ambiente subraya que este tipo de intervenciones son fundamentales para reforzar la seguridad ambiental y reducir la posibilidad de incidentes en periodos críticos, especialmente en áreas con alta densidad de vegetación o condiciones propicias para la propagación del fuego.