jueves. 04.06.2026

El Centro Penitenciario de Ceuta ha acogido los días 7 y 9 de octubre las sesiones de educación financiera del programa 'Finanzas para Mortales - Justicia Educativa', una iniciativa promovida por Banco Santander en colaboración con Instituciones Penitenciarias (IIPP) y la Fundación UCEIF -de la Universidad de Cantabria-, que busca fomentar la inclusión financiera entre personas privadas de libertad.

Las jornadas fueron impartidas por profesionales voluntarios del Banco Santander, quienes compartieron con los internos nociones básicas sobre la gestión de las finanzas personales, la banca digital y la planificación económica. Este proyecto, que se desarrolla desde 2021, ya ha pasado por más de 45 centros penitenciarios de toda España, entre ellos los de Teixeiro (A Coruña), Asturias, Aranjuez, Alcalá Meco, Sevilla, Málaga, Mansilla (León), Daroca (Zaragoza), La Rioja o Ibiza, sumándose Ceuta a la lista desde este mes de octubre.

En 2024, esta iniciativa fue reconocida con la Medalla al Mérito Social Penitenciario otorgada por Instituciones Penitenciarias, en reconocimiento a su contribución a la reinserción social a través de la educación financiera.

El objetivo de 'Finanzas para Mortales - Justicia Educativa' es dotar a las personas privadas de libertad de conocimientos económicos y financieros básicos que les permitan tomar decisiones responsables sobre la administración de su dinero, comprender conceptos cotidianos como una nómina o una factura, y prepararse para su futura reincorporación al mercado laboral.

Durante las sesiones, los participantes pudieron profundizar en temas como la gestión del presupuesto personal y familiarel ahorro y el endeudamiento responsablela ciberseguridad en la banca online, o las diferencias entre el trabajo por cuenta propia y ajena. También se abordaron cuestiones prácticas sobre las ayudas y prestaciones disponibleslas salidas laborales posibles y la orientación profesional.

Desde Banco Santander subrayan que este es “un proyecto inclusivo que forma parte del compromiso con la educación y la inclusión financiera”, con el propósito de que “todas las personas y colectivos financieramente vulnerables adquieran los conocimientos necesarios para tomar decisiones informadas y responsables sobre la administración y protección de sus recursos económicos”.

La educación financiera llega a prisión: los internos aprenden a gestionar su dinero