SAN JUAN

Los barrios reclaman su derecho a festejar San Juan

HOGUERA DE SAN JUAN

La Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos reclama a la administración local que permita a las barriadas recuperar sus festividades tradicionales de San Juan. Critican que, desde hace años, se haya "vetado la organización vecinal de estos eventos, centralizándolos en la playa y restando identidad a los barrios".

“¿Por qué nos quitan las tradiciones?”. Esa es la pregunta que, con tono de frustración y firmeza, lanza la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos al gobierno autonómico. El motivo: "la imposibilidad de organizar, como antaño, las celebraciones de San Juan en sus respectivas barriadas".

Durante años, asociaciones como las de Benítez o San Amaro se encargaron de dar vida a la noche de San Juan con actividades propias, hogueras, música y encuentros comunitarios. Era una celebración vecinal, hecha desde abajo, con el esfuerzo de quienes sentían el barrio como una extensión de su hogar. Sin embargo, desde hace varias ediciones, la administración ha centralizado el festejo exclusivamente en la playa, impidiendo que las barriadas organicen sus propias celebraciones.

“Nos sentimos despojados de una parte importante de nuestra identidad”, denuncian desde la Federación. Aseguran que no se trata de competir con el evento oficial, sino de recuperar una forma de celebrar que fortalece los lazos entre vecinos, dinamiza la vida comunitaria y refuerza el sentido de pertenencia a cada barrio.

El movimiento vecinal reclama mayor autonomía para poder gestionar sus fiestas, menos trabas burocráticas y un marco claro que no penalice la iniciativa ciudadana. “No se trata solo de encender una hoguera, sino de mantener viva una tradición que forma parte de nuestra historia local”, afirman.

La Federación insisten en que el actual modelo, limitado a un único evento en la playa, no responde a las realidades ni a los deseos de muchas barriadas. Piden diálogo, voluntad política y, sobre todo, respeto por el derecho a celebrar en comunidad. Porque, para muchos vecinos, San Juan no es solo una fecha: es una forma de vivir el barrio.